Cinco detenidos en la mayor operación europea contra el pirateo de televisión

Combo de fotografías facilitadas por la Policía Nacional que ha ha llevado a cabo, en colaboración con Reino Unido, Dinamarca y Europol, la mayor operación europea contra la distribución ilegal de señal por IPTV (Televisión por IP-Internet), en la que han sido arrestadas cinco personas -tres en España- y desmanteladas once “granjas” de servidores distribuidas por todo el mundo que dieron un beneficio de ocho millones de euros. EFE

Madrid, 21 mar (EFE).- La Policía española, junto con la de Reino Unido, Dinamarca y Europol, realizaron la mayor operación europea contra la distribución ilegal de señal de televisión por internet a través de suscripción (IPTV), con cinco arrestados, tres de ellos en España.

Según informó este jueves la Policía española, la operación permitió desmantelar once equipos de servidores en todo el mundo, algunos de ellos con más de cuarenta unidades, que dieron un beneficio de ocho millones de euros (9,1 millones de dólares al cambio actual).

La investigación comenzó a finales de 2015 tras una denuncia de la Premier League (liga de fútbol inglesa) por un presunto delito contra la propiedad intelectual llevado a cabo por una web radicada en la ciudad española de Málaga (sur) que ofrecía suscripciones de IPTV con acceso a multitud de canales internacionales.

Los agentes comprobaron que se trataba de un entramado de gran envergadura que ofrecía suscripciones que permitían ver más de 800 canales, obras audiovisuales protegidas y a un listado de emisoras de radios extranjeras, por un precio que variaba, según el tipo de abono y el tiempo del mismo, entre los 40 y los 460 euros mensuales.

También se percataron de que había una veintena de páginas más, todas ellas con titulares españoles pero con la obligación de pagar las suscripciones a una sociedad radicada en Gibraltar, colonia británica en el sur de España, que dispone de importantes beneficios fiscales.

La investigación determinó que se trataba de una red internacional con ramificaciones en España, Dinamarca, Reino Unido, Letonia, Países Bajos y Chipre.

Para dar apariencia de legalidad al negocio y blanquear los beneficios, creaban empresas con actividad lícita, relacionadas con la provisión de servicios de telecomunicaciones, internet y hardware.

Los ahora arrestados contaban con socios o personal de confianza en Dinamarca, donde se encontraba la otra rama más relevante de la actividad, dedicada principalmente al apoyo técnico.

Durante la operación se llevaron a cabo catorce registros simultáneos: ocho en España, cuatro en Dinamarca y dos en Reino Unido.