Pakistán afirma que Asia Bibi solo podrá salir del país tras el recurso judicial

Vista exterior del Tribunal Supremo de Pakistán. EFE/Archivo

Islamabad, 8 nov (EFE).- El Ministerio de Exteriores paquistaní afirmó hoy que la cristiana Asia Bibi es una “ciudadana libre”, pero que solo podrá salir del país si el Tribunal Supremo rechaza el recurso presentado por un clérigo contra su absolución del delito de blasfemia por el que fue condenada a la pena de muerte.

“Hay un recurso (contra su absolución). Cuando la decisión sea anunciada ella podrá viajar adonde quiera” si es rechazada la apelación, afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores, Mohamed Faisal, en una rueda de prensa en Islamabad.

El portavoz indicó que Asia “se encuentra en un lugar seguro en Pakistán (y) ahora es una ciudadana libre”, después de que fuese excarcelada anoche de la prisión de la ciudad de Multan (centro), donde llevaba ocho años en el corredor de la muerte.

“El Estado de Pakistán está protegiéndola”, remarcó.

El clérigo Qari Mohamed Salam, que denunció a Asia en 2009, presentó un recurso contra su absolución ante el Supremo y solicitó en el mismo que se le prohíba salir del país mientras se estudia el mismo.

La máxima institución judicial del país no se ha pronunciado aún.

Esta mañana Faisal había asegurado ya que la cristiana sigue en Pakistán, desmintiendo las especulaciones de que había salido del país.

El ministro de Información paquistaní, Fawad Chaudhry, aseguró también en su cuenta de Twitter que las publicaciones sobre la salida de la mujer de Pakistán eran “noticias falsas”.

Asia fue liberada anoche de la prisión en la que estaba encarcelada, una semana después de que el Tribunal Supremo paquistaní la absolviese del delito de blasfemia.

La campesina fue denunciada en 2009 por dos mujeres por supuestamente insultar al profeta Mahoma, condenada a muerte en primera instancia en 2010 y cuatro años después perdió una apelación en el Tribunal Superior de Lahore (este del país).

Casi inmediatamente tras su absolución el 31 de octubre estallaron protestas islamistas en varias ciudades del país organizadas por el partido Tehreek-e-Labbaik Pakistán (TLP), que casi paralizaron Pakistán durante tres días.

El 2 de noviembre el Gobierno del primer ministro, Imran Khan, llegó a un acuerdo con el TLP en el que se comprometió a dejar paso libre para que los islamistas soliciten ante la Justicia la prohibición de salida del país de Asia Bibi mientras el Supremo estudia un recurso contra su absolución.

Mientras tanto, la familia de la cristiana ha pedido ayuda en dos vídeos al Reino Unido, Canadá, Estados Unidos e Italia para que les den asilo por motivos de seguridad.

Tras varios días de silencio público por parte de la comunidad internacional, el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, afirmó el martes que ayudarán a Asia a abandonar Pakistán con la ayuda de otros países europeos.

Saif-ul-Malook, abogado de la cristiana, salió del país durante el fin de semana y en una rueda de prensa en La Haya alertó sobre “las amenazas a la vida” de su defendida y explicó que él huyó a Holanda porque se convirtió en el “objetivo principal” de los islamistas radicales en el país.

La dura ley antiblasfemia paquistaní fue establecida en la época colonial británica para evitar choques religiosos, pero en la década de 1980 varias reformas auspiciadas por el entonces dictador, Mohamed Zia-ul-Haq, favorecieron el abuso de esta norma.

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