Panamá termina el 2018 con la visión de que su turismo con China y la JMJ sea rentable

Uno de los destinos que apuntan a captar más viajeros es China, que tras las nuevas relaciones diplomáticas les ha conllevado a que se inaugurará el primer vuelo directo de Air China que conecta las ciudades de Pekín y Panamá y a obtener el Estatuto de Destino Autorizado (EDA). EFE/Archivo

Panamá, 31 dic (EFE).- La intensa campaña de promoción internacional de Panamá, la nueva alianza con China y la víspera de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) son la clave que prevén las autoridades, apuntalen el turismo, que creció el 3 % hasta septiembre de 2018 pese a la desaceleración económica.

Llama la atención el crecimiento de un dígito en un país acostumbrado a que la industria sin chimeneas se expandía arriba del diez por ciento y porque “pesa” el 10 % del Producto Interno Bruto.

Este sector, que logró despegar años atrás con un buen paso en cuanto a las inversiones y múltiples productos innovadores, pretende cautivar a los nuevos mercados que miran a la nación como un destino diverso.

A la tradicional oferta de sol y playa se sumó atractivos como el Circuito del café en las tierras occidentales de Chiriquí -zona del grano por excelencia-, la apertura de fincas agroturísticas y la esperada jornada de megadescuentos en comercios, todo ello difundido mediante una estrategia de mercadotecnia digital en el exterior.

Esta dirigida en gran parte a mercados muy puntuales como Alemania, Argentina, Canadá, China, Colombia, Cuba, Estados Unidos, España y Francia.

Uno de los destinos que apuntan a captar más viajeros es China, que tras las nuevas relaciones diplomáticas les ha conllevado a que se inaugurará el primer vuelo directo de Air China que conecta las ciudades de Pekín y Panamá y a obtener el Estatuto de Destino Autorizado (EDA).

China, considerado en el ránking de la Organización Mundial del Turismo (OMT) como uno de los mayores emisores al exterior y los que más gastan, se perfila para Panamá a que el próximo año lleguen 10.000 aventureros envueltos a descubrir las riquezas de la nación centroamericana.

Según cifras de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), en el período de enero a septiembre llegaron al país 1.821.657 visitantes, que se reflejó en una disminución de 2,8 por ciento respecto a igual periodo de 2017, es decir 52.206 personas menos.

En cuanto al gasto efectuado durante su estadía en Panamá, en el que se estimó en 3.611,3 millones de dólares, lo que significó un aumentó de 3,0 por ciento sobre el mismo período del año anterior y una variación absoluta de 104,3 millones de dólares.

Para cifras completas en 2017 llegaron al país unos 2,5 millones de turistas extranjeros, que gastaron 4.451 millones de dólares, lo que representó un alza de 5,8 por ciento con respecto a 2016.

El objetivo del Gobierno es alcanzar tres millones de turistas en 2019, y cinco millones en el 2024.

Por eso, este año el presidente panameño, Juan Carlos Varela, firmó el reglamento interno del Fondo de Promoción Turística Internacional, cuyo presupuesto consta de 20 millones de dólares anuales, para facilitar las políticas y proyectos de ese sector en el país.

Este plan que se realiza en una alianza publico-privada conlleva a la reconstrucción de la oferta turística de manera integral y paralela a su promoción internacional, que años anteriores fue abandonada.

Otra apuesta segura de ocupación en todos los sectores turísticos en la realización de la Jornada Mundial de la Juventud, que será del del 22 al 27 de enero con la participación del papa Francisco.

A inicios de año, representantes de la Asociación Panameña de Hoteles (APATEL) declararon que este evento significaría un alivio ante la perdida de más de 25.000 empleos y la baja ocupación hotelera que arañaba en ese entonces el 45 por ciento.

“Existen 30.000 cuartos de hospedaje en el país para albergar a los visitantes, aunque muchos de los jóvenes peregrinos se alojarán en casas y escuelas”, manifestó a Efe un portavoz del gremio.

Lo cierto es que el país se prepara para la actividad religiosa que espera el arribo de medio millón de personas, entre peregrinos, sacerdotes, monjas y periodistas.

Aunque las inversiones otorgadas a preparar la JMJ, por unos 45 millones de dólares, son cuestionadas por una gran parte de la población, Panamá tendrá solo una oportunidad para enfrentar los desafíos que se le avecinan para que se le reconozca o no como un país que puede dar una renovada imagen al turismo tradicional de sol y playa, además de poder manejar encuentros masivos.