Tokio y Moscú airean sus diferencias sobre las Kuriles en reunión ministerial

Tokio y Moscú airean sus diferencias sobre las Kuriles en reunión ministerial 

El ministro de Exteriores nipón, Taro Kono (2º dcha), su homólogo ruso, Serguéi Lavrov (2-izq); el ministro de Defensa japonés, Takeshi Iwaya (dcha), y su homólogo ruso, Serguéi Shoigu (izq), dan una rueda de prensa conjunta en el ámbito de la reunión mantenida, este jueves, en Tokio (Japón). EFE

Tokio, 30 may (EFE).- Japón y Rusia volvieron a mostrar hoy en una reunión ministerial en Tokio sus posturas divergentes sobre el contencioso por las islas Kuriles, el principal escollo para la firma de un Tratado de Paz pendiente desde la II Guerra Mundial.

Los titulares de Exteriores japonés, Taro Kono, y ruso, Serguéi Lavrov, celebraron hoy una reunión en la capital nipona en la que también participaron los ministros de Defensa de ambos países, Takeshi Iwaya y Sergei Shoigu, y donde se aireó de nuevo el principal punto de fricción en las relaciones bilaterales.

Tokio trasladó a Moscú su «preocupación» por el «inaceptable aumento de la presencia militar» en las Kuriles del Sur (conocidas en Japón como Territorios del Norte), según dijo el ministro de Defensa nipón en rueda de prensa tras la reunión, celebrada en el marco del formato «2+2» y la primera de este tipo desde julio del pasado año.

Su homólogo ruso defendió como «legítima» la actividad de las tropas en esos territorios, y a su vez, protestó por el despliegue en Japón del sistema terrestre de interceptores de proyectiles Aegis, de fabricación estadounidense y que Moscú ve como una amenaza para su seguridad.

Pese a sus diferencias, se comprometieron a «intercambiar opiniones y estrechar su colaboración sobre temas de seguridad internacionales y regionales urgentes», y en particular, sobre el proceso para la desnuclearización de la península de Corea, señaló el ministro nipón de Exteriores.

Lavrov dijo que las posiciones de ambas partes «están cercanas» pues las dos son «partidarias de la completa desnuclearización» de Corea, e hizo hincapié en el enfoque que defienden Rusia y China de emprender dicho proceso «con pasos recíprocos» de todas las partes implicadas y «sin ultimatos» a Pionyang.

Lavrov y Kono mantuvieron otro encuentro el pasado día 10 en Moscú dentro de la ronda de consultas para un futuro tratado de paz, donde también quedaron de relieve lo distantes que están las posturas de ambos Estados para lograrlo.

Para el Gobierno nipón, esta cita suponía una oportunidad para preparar el terreno de cara a la cumbre bilateral que tienen previsto celebrar el primer ministro nipón, Shinzo Abe, y el presidente ruso, Vladimir Putin, en el marco de la cumbre del G20 que tendrá lugar los días 28 y 29 de junio en Osaka (oeste de Japón).

En una anterior cumbre celebrada el pasado enero, Abe y Putin se comprometieron a firmar el tratado de paz pendiente desde hace más de 70 años, aunque no quedó claro cómo se abordaría el espinoso asunto de las Kuriles del Sur.

Tokio reclama la devolución de cuatro de estas islas (Iturup, Kunashir, Shikotan y Habomai) en poder soviético primero y después ruso desde el fin de la II Guerra Mundial, y confía en recuperar al menos la soberanía de dos de ellas como contempla la Declaración Unión Soviética-Japón de 1965, según el Gobierno que lidera Abe.

Moscú, por su parte, defiende que dicho texto contempla primero la firma del tratado de paz antes de abordar la devolución de dos de las islas más pequeñas del archipiélago, Shikotan y Habomai.