Alberto Ginés, el niño prodigio de la escalada: “Me gustaría ganar la Copa del Mundo y clasificarme para París 2024”

Alberto Ginés, el niño prodigio de la escalada: “Me gustaría ganar la Copa del Mundo y clasificarme para París 2024”

Alberto Ginés (Cáceres, 2002) fue una de las sorpresas agradables de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Fue por primera vez a un rocódromo con sólo 3 años y con 18 ya estaba en lo más alto de la escalada mundial. El joven se impuso en combinada y se convirtió en uno de los medallistas españoles en Japón, encaramándose a lo más alto del podio al igual que escaló por el rocódromo del Aomi Urban Sports Park. 

Sin embargo, el extremeño no se conforma con la medalla de oro de Tokio y quiere seguir logrando éxitos deportivos. Por delante tiene la Copa de Mundo y conseguir la clasificación para los Juegos Olímpicos de París 2024. Dos retos de máxima altura que no dan en absoluto vértigo al deportista de élite que hay detrás de una sonrisa perenne y una personalidad que vale oro.

¿Le ha cambiado mucho la vida desde que ganó el oro en Tokio 2020?

Ya ha parado un poco. Antes tenía que ir a muchos eventos y cosas así, pero ahora ya voy sólo a alguno que me apetece y todo es más normal.

¿Cómo lleva lo de dejar de ser un personaje anónimo, salir en televisión, que se le reconozca por la calle?

Al principio me costó un poco, se me hacía raro. Ahora ya me he acostumbrado un poco más. Ya se ha pasado un poco el boom y es más raro que me reconozcan por la calle. La gente ya se ha olvidado de mi cara. Al principio se me hacía raro, pero ahora lo veo como algo un poco cómico.

¿La gente ya no le pregunta por la medalla? ¿Ya no la saca de paseo?

La medalla la saqué dos días porque me lo pidieron, pero ya se acabó la coña (risas). Si me la piden la suelo llevar, pero ahora la tienen mis padres en casa. Ya es hora de que esté tranquila y la tienen puesta en el salón. Le han echado el candado para que no me la lleve (risas).

¿Haber ganado el oro olímpico en Tokio 2020 es un peso importante para competiciones futuras?

Es una presión añadida, pero es algo para trabajar con el psicólogo y al final supongo que me tendré que acostumbrar a esto.

¿Cómo se trabaja la cabeza para rendir a un nivel tan alto?

Es fundamental. Es lo que te hace competir bien o competir mal. Al final es lo que diferencia a los deportistas que rinden mejor o peor en una competición. Nosotros tenemos un nivel muy alto y hay que saber gestionar la cabeza y las emociones en la competición.

Siempre se ha quejado de las dificultades para entrenar en España y la falta de infraestructuras. ¿Cómo está ese asunto actualmente?

Bueno, parece que poco a poco vamos consiguiendo que nos hagan más caso o que piensen un poco más en nosotros. Se está haciendo un rocódromo en Cáceres, para los chavales del centro de alto rendimiento que hay allí, y se tiene previsto hacer otro en el CAR de Sant Cugat, pero ya sabes que las políticas van despacio. La previsión es que para el año que viene podremos entrenar mucho mejor y para el preolímpico también.

«La cabeza es lo que te hace competir bien o competir mal. Es lo que diferencia a los deportistas que rinden mejor o peor en una competición»

¿Le han pedido opinión para el diseño de estos rocódromos?

De momento han pedido opinión a mi entrenador, que sabe un poco más que yo de momento (risas). Me fio más de él que de mi criterio. Si lo hacen con gente que realmente sabe, prefiero no meterme yo y dejárselo a los profesionales.

Hace poco publicó en su cuenta de Twitter que una señora le explicó que en un rocódromo hay que escalar por colores. A lo mejor deberían preguntarla a ella.

(Risas). Estamos aquí riéndonos pero igual sabe bastante.

¿Cuál es el camino a seguir de aquí a los Juegos Olímpicos de París 2024?

Este año estamos centrados en la Copa del Mundo de dificultad, que me gustaría ganarla, de cara a clasificarnos para París.

Pues mucha suerte entonces.

Muchas gracias.