Por Iván Acosta
Hola, ¿qué tal?
NUEVA YORK.– El alcalde de Nueva York, el demócrata Eric Adams, inicia su campaña para buscar la reelección como candidato independiente en las elecciones de noviembre, con una imagen deteriorada por un sonado caso de corrupción —ya desestimado— y por su acercamiento al expresidente de EE. UU., Donald Trump, una postura que ha generado fuertes críticas dentro de su propio partido y entre activistas proinmigrantes.
La más reciente ola de reproches surgió tras su visita a la Casa Blanca, donde —según declaró en una entrevista con EFE— fue a agradecer en persona al magnate republicano su apoyo durante el proceso judicial que enfrentó y que ya ha sido desestimado.
«Cuando se postuló a la presidencia, (Trump) fue el único candidato que señaló el trato injusto que sufrí por parte del Departamento de Justicia, un sistema judicial que, según el presidente Biden, se utilizó como arma contra su familia. Trump siempre sintió que también se usó como arma contra la suya. Pero él fue un paso más allá. Reconoció que también se utilizó como arma contra mí», explicó Adams desde una elegante sala del Ayuntamiento de la Gran Manzana.
Adams fue acusado el año pasado de solicitar y aceptar sobornos de empresarios extranjeros y, presuntamente, de al menos un funcionario del gobierno turco, desde 2014 hasta su campaña para la alcaldía en 2021 y durante su mandato como alcalde.
El alcalde siempre se declaró inocente y, este año, un juez desestimó los cinco cargos federales en su contra, tras una polémica decisión del Departamento de Justicia —durante la administración Trump— de ordenar a los fiscales que retiraran las acusaciones.
Según Adams, el pasado viernes fue la primera vez que se reunió cara a cara con Trump, aunque omitió que también asistió a su toma de posesión y se fotografió con dos conocidos ‘influencers’.
Este acercamiento cada vez más evidente al expresidente republicano representa un giro drástico en el discurso de Adams, quien en 2019 fue muy crítico con Trump, como lo demuestra este mensaje en redes sociales:
«La ciudad de Nueva York SIEMPRE se enfrentará a Donald Trump y denunciará sus cínicos complots para dividir a nuestro país».
El vínculo con Trump —impulsor de políticas de recorte y deportaciones masivas— le ha valido a Adams duras críticas. El alcalde argumenta que el presidente no intervino directamente a su favor: «El presidente no tomó medidas en mi caso, (lo hizo) el Departamento de Justicia», recalcó.
Adams afirmó que su encuentro con Trump fue tanto «personal» como «profesional», y que conversaron sobre un proyecto de parque eólico frente a la costa de Long Island, cancelado el mes pasado por la administración Trump, así como sobre la posible creación de una fábrica de chips en El Bronx.
No se abordaron temas sensibles como la cancelación del peaje para entrar al centro de Manhattan —una medida que Trump ha prometido eliminar— ni las deportaciones de migrantes indocumentados en Nueva York, dos puntos clave en la agenda del republicano.
Sobre este último asunto, Adams afirmó que no hay deportaciones masivas en la ciudad y acusó a los activistas de generar una «injusticia con la población inmigrante, creando un nivel de histeria y miedo».
Además, reconoció que la deportación de supuestos pandilleros indocumentados (mayoritariamente latinos) ha aumentado bajo Trump, pero que «aún no es suficiente».
En los comicios de noviembre, Adams aparecerá en la papeleta como independiente. Defendió que sigue siendo demócrata, pero que se vio obligado a presentarse de esa forma debido a que el caso de corrupción dificultó su participación en las primarias demócratas del 24 de junio.
«Si no fuera por este caso falso, nadie se estaría postulando en mi contra. He sido un alcalde exitoso», afirmó, destacando que en sus tres años y cinco meses en el cargo ha enfrentado con éxito «la crisis de la covid-19, una crisis de migrantes y solicitantes de asilo, y una crisis de seguridad pública».
Adams reconoce que el caso de corrupción ha afectado su imagen y critica a los «periodistas de extrema izquierda» por sus ataques durante su mandato. Ahora deberá convencer a los votantes de que su lema sigue siendo el mismo que hace cuatro años: «Ley y orden».
También arremetió contra el exgobernador Andrew Cuomo, favorito en las encuestas y su rival en las primarias demócratas. Ambos podrían enfrentarse en las elecciones generales junto con Curtis Sliwa, fundador de los Ángeles Guardianes y probable candidato republicano.
Pase lo que pase en las urnas, Adams asegura que ya ha dejado su huella en la historia, al ser el segundo alcalde negro de Nueva York en colgar su retrato en la Alcaldía y al dejar lo que califica como «el mejor presupuesto de la Historia» para el año fiscal 2026.
HASTA LA PRÓXIMA, AMIGOS