Alpine, retratado en el accidente de Alonso que le dejó sin su mejor fin de semana en años: «Estábamos luchando por la pole»

La desesperación con la que Fernando Alonso acabó la clasificación del GP de Australia es directamente proporcional a las aspiraciones que tenía puestas. Estaba cuajando una sesión brillante, digna de colocarle en un más que aceptable ‘top 5’ de la parrilla para este domingo y, con suerte, entre los mejores.

Él mismo dijo después que se veía con ritmo para hacer la pole, algo que no logra desde hace diez años, pero el enésimo problema mecánico de Alpine dio al traste con sus opciones y con él mismo contra el muro de la curva 11 del trazado de Melbourne. Alonso estaba dando su primera vuelta cronometrada de la Q3 cuando el A522 se quedó calado. Literal: no pudo bajar de la cuarta marcha por un fallo hidráulico que le dejó sin caja de cambios y, aunque pudo girar algo el volante para no estrellarse de frente, no pudo evitar el golpe. En este caso, tanto físico como moral.

En la cámara ‘onboard’ del accidente se escucha perfectamente cuándo el coche se queda sin motor. Los mecánicos de Alpine tendrán que revisar qué ha ocurrido e incluso se tendrán que plantear si merece la pena asumir una penalización para montar un nuevo motor, pero el enfado de Alonso no se va a quitar en un tiempo.

Él mismo calificaba lo sucedido con una elocuente palabra: «frustrante». El bicampeón del mundo va a motor por Gran Premio, y ya ha agotado los tres disponibles antes de asumir las consecuentes sanciones. Si este domingo montan otro nuevo ya será el cuarto, lo que añadido al 10º puesto en el que saldrá y que han quitado una de las cuatro zonas de DRS previstas, hace que lograr un buen resultado cuando de verdad importa sea mucho más complicado.

Alonso explicó lo sucedido con una sonrisa sardónica. «No tenía el cambio de marchas, tampoco la dirección asistida, y se apagó en esa curva», analizaba Alonso, que no se contuvo.

«Tenía dos juegos de neumáticos, que salvamos también en la Q1 y la Q2, así que podríamos haber luchado por la pole position hoy», aseguró contundente. La sensación de oportunidad de oro perdida estará muy presente en lo que resta de fin de semana en Melbourne.

«El mejor fin de semana en muchos años, luchar por una pole position… llevábamos esperándolo mucho tiempo. La primera vez que llega, volver a tener un problema, es un poco frustrante. Si tienes problemas los quieres tener cuando estás el 11º, el 12º o cuando no luchas por nada importante, pero es lo que hay y ahora a ver qué se puede hacer mañana», se resignaba Alonso.