Por Iván Acosta
Hola, qué tal
Para muchos hombres dominicanos, Angelita Curiel, “La Mulatona”, fue “el cuerpo del deseo”, por lo sensual que proyectaba en sus bailes en el escenario o en la televisión. “Y sin ninguna cirugía”, afirmaba ella.
Su faceta de vedette la vivió con pasión antes de convertirse en humorista y guionista, donde también brilló con acierto. En ambas áreas ganó popularidad y trascendió varias generaciones que, tras su muerte a los 66 años de edad, la noche del sábado 23 de agosto de 2025, se desbordan en recuerdos que la mantendrán viva durante mucho tiempo.
“Yo bailaba por pasión, por entrega, por amor al público”, dijo en una entrevista hace dos años en el programa Con Jatnna (Color Visión).
El arte le corría en las venas. Venía de una familia artística. Sus padres eran el famoso barítono Tony Curiel y la cantante Ángela Vásquez, la única mujer de la Orquesta San José del canal de televisión La Voz Dominicana (hoy RTVD).
Ángela Curiel Vásquez nació en Santo Domingo, en una familia de cuatro hermanos: Eddy, Ángel, Desiré y ella, la segunda en nacer.
Como su madre pertenecía a La Voz Dominicana, cuando tenía doce años la niña vio los ensayos de Josefina Miniño en la planta televisora y quedó prendada al ver bailar a las estudiantes.
“Yo quiero bailar”, fue la frase que Angelita le dijo a su madre, recordó en una entrevista, a lo que su madre accedió. Josefina Miniño fue desde entonces su mentora.
Sin embargo, su padre se opuso tajantemente. “Mi papá, una negación eterna a que bailara… Papi dijo: mi hija no va a bailar nunca, ¿por qué esa no puede ser cantante? Y mami le decía: a ella no le gusta cantar, a ella le gusta bailar”.
En esa época, el cantante Lope Balaguer montó un espectáculo y ella era la bailarina principal de Josefina Miniño, su profesora, quien la colocó como solista del evento artístico.
A partir de ahí, la joven perteneció por muchos años al cuerpo de baile de Josefina Miniño, llegando a ser pareja del primer bailarín Frank Usero y viajando a diferentes países, donde difundió el folclor dominicano.
“Una vez, siendo bailarina, me dijo que también le gustaría cantar y me interpretó De lo que te has perdido, en tiempo de bolero. Entonces, Papa Molina, mi esposo, cuando hacíamos Fantástico Latino, me dijo: no, pero Angelita tiene ritmo, tiene swing, es muy afinada, vamos a hacerla vedette de Fantástico Latino. Y así lo hicimos. Tanto Papa como yo estuvimos felices porque ella realmente reunía todas las de la ley, y después se convirtió en una figura muy aplaudida por el público”, contó Miniño en Con Jatnna.
Esa faceta de vedette quedó marcada en la memoria colectiva dominicana, aunque se retiró cuando entendió que era el momento.
“En el baile del vedetismo, eso para mí era un tiempo definido y yo dije: para bailar ya no tenía esa pasión. Además, ya iban creciendo unos hijos y me despegué de la vida artística. Yo dije: hasta aquí con honores, me retiré linda, bonita, en mi puesto”, le dijo a Jatnna Tavárez.
Luego agregó: “Mis padres me enseñaron: retírate a tiempo. No esperes a que compadezcas a las personas. Eso mis padres me enseñaron”.
La segunda etapa de su vida productiva en el arte y la comunicación llegó de la mano de los más influyentes productores y comunicadores del siglo XX: Freddy Beras Goico, Milton Peláez, Yaqui Núñez del Risco y Luisito Martí.
El nombre de “La Mulatona” nació en un segmento de humor del programa televisivo El Show del Mediodía, en el que Freddy Beras Goico interpretaba una parodia de temas cotidianos al ritmo del tema musical “La Mulatona”, compuesto por Piro Valerio. La versión más conocida fue grabada por Ramón Gallardo en 1963, interpretada por Rafaelito Martínez.
Es aquí cuando la joven Angelita Curiel se convierte en soporte visual, al bailar con gracia y creatividad durante el segmento de humor.
Además, escribió libretos para varios programas de televisión, entre ellos El Show de Luisito y Anthony, TV Todo, De Remate, El Show de Luisito Martí y El Cazador en la Selva (donde muchos la recuerdan por su personaje de Mampula).
Su proyecto más ambicioso en los últimos años, que no llegó a ver realizado, fue el guion de una película titulada El Don de Gabriel:
“Es un drama bien hecho, una película que duré dos años en escribirla”, adelantó en su momento. Pero su partida no le permitió cumplir ese último sueño.
“La Mulatona” fue el “crush” o atracción amorosa de muchos dominicanos, aunque no fue conocida por relaciones públicas.
Según ella misma, solo una vez fue feliz en el amor. “Era un secreto a voces, pero bien cuidado. La gente creía que era con una persona, pero no era esa, era la otra. Es un secreto a voces. Todo el mundo lo sabía, pero era un silencio”, confesó, sin revelar el nombre del afortunado.
La artista tuvo cuatro hijos, tres de crianza y uno biológico: “Tres hijos de mi hermano y uno mío, pero los cuatro los crié igualitos”.
“La Mulatona” estudió mercadotecnia y administración de empresas, pero nunca ejerció esas profesiones, pues el baile y la televisión marcaron su camino profesional.
Su muerte generó este domingo cientos de comentarios de pesar y testimonios de compañeros del mundo artístico y del entretenimiento dominicano.
HASTA LA PROXIMA AMIGO