Autoridades deben tomar medidas contra el dopaje

Marcos Díaz lidera la lucha contra el dopaje en el deporte en la UNESCO.

 
 

Las autoridades dominicanas tienen que tomar medidas contra el dopaje entre los menores que practican el deporte en sentido general pero específicamente en el béisbol, que es parte de la identidad de la República Dominicana.

La advertencia la hace Marcos Díaz, presidente para la convención internacional contra el dopaje en el deporte de la UNESCO, al referirse a la denuncia hecha por la Sociedad Dominicana de Endocrinología Pediátrica de que las consultas de esos especialistas estaban llenas de padres que solicitan sustancias prohibidas para sus hijos peloteros en edades de 11 a a 14 años, principalmente.

“La preocupación externada por la presidencia de la Sociedad Dominicana de Endocrinología Pediátrica es otra evidencia más de la importancia que amerita poner reglas, supervisión y programas preventivos de sustancias dopantes en el deporte nacional, que es el béisbol”, dijo Díaz al ser consultado,  Díaz indicó que es responsabilidad de las autoridades gubernamentales, específicamente la agencia nacional antidopaje de tratar de prevenir el dopaje entre los atletas “pero no está recibiendo los recursos necesarios”. 

“Hago un llamado a las autoridades gubernamentales y del béisbol a que provean los recursos y las debidas diligencias para proteger la salud de los atletas”, agregó Díaz.

Grandes Ligas ha reconocido que el dopaje entre los prospectos menores de edad de la República Dominicana representa la principal preocupación de la institución en el país.

Un pelotero en el sistema de Grandes Ligas recibe una suspensión drástica si arroja positivo a dopaje, pero no existe un control real antes de que sean contratados.

La República Dominicana es el principal productor de peloteros para el béisbol de Grandes Ligas fuera de Estados Unidos, con unas 400 firmas anuales. 

Los casos positivos

La denuncia del doctor Elbi Morla en Diario Libre afirma que padres están solicitando estanozolol, hormona de crecimiento y testosterona sintética para desarrollar a los prospectos del béisbol en edades que oscilan entre los 11 y 14 años de edad.