Bolsonaro llama «marginales» a un grupo de izquierda que en un polémico acto contra el racismo entró en una iglesia en Brasil

Bolsonaro llama «marginales» a un grupo de izquierda que en un polémico acto contra el racismo entró en una iglesia en Brasil

El concejal que organizó la manifestación dice que fue pacífica y que escogió el templo por su vínculo con la población negra.

Un grupo de personas de izquierda, que participaban en una protesta contra el racismo y la xenofobia, entraron el fin de semana en una iglesia católica en la ciudad de Curitiba, en el estado de Pará.

El acto ha generado una oleada de críticas en todo el país a las que se ha sumado el presidente, Jair Bolsonaro, que vio una oportunidad perfecta para arremeter contra el Partido de los Trabajadores (PT), que lidera su principal enemigo político, Luiz Inácio Lula da Silva, y a pesar de que la formación se desvinculó de los hechos.

El acto ocurrió el sábado pasado cuando se celebraron protestas en varias ciudades brasileñas por el asesinato a golpes del refugiado congoleño Moïse Mugenyi Kabagambe y de Durval Teófilo Filho, un hombre negro al que un vecino, sargento de la policía, le disparó al confundirlo, según su versión, con un delincuente.

En este contexto, en una protesta liderada por Renato Freitas, concejal del PT, varias personas entraron en la iglesia Nuestra Señora del Rosario.

La elección de celebrar la manifestación frente a ese lugar no fue casualidad.

«Entramos a la Iglesia como acto simbólico de la manifestación, ya que fue construida en 1737, durante la esclavitud por negros y para negros, a quienes se les negaba el derecho de entrar a otros lugares», explicó Freitas.

El concejal denunció que se están divulgando videos sin contexto e informaciones falsas y asegura que ingresaron en el templo de forma pacífica.

Distintas versiones

Pero desde el sábado a Freitas le han llovido las críticas, principalmente entre los bolsonaristas. En un video, que circula en las redes, se ve a los manifestantes dentro de la iglesia al grito de «racistas» y después a Freitas hablando con un micrófono en mano dentro de la iglesia.

En otras grabaciones más largas se muestra a los manifestantes entrar de forma pacífica y por la puerta de atrás a la iglesia, que está completamente vacía.

Sin embargo, la Archidiócesis de Curitiba afirmó en una nota que la protesta ocurrió en el mismo horario en el que se estaba celebrando la misa. «Cuando se les pidió que no interrumpieran el momento litúrgico, los líderes del grupo instaron a un comportamiento invasivo, irrespetuoso y grotesco», añade.

Mientras, el PT lamentó lo ocurrido y aclaró que no participó en la organización del evento, ni en la decisión de entrar en el templo. También dijo que se están manipulando los hechos para perjudicar al partido.

«Los videos muestran que cuando los manifestantes estaban dentro de la parroquia, la misa ya había terminado y el templo estaba vacío», destaca.

Bolsonaro, que hasta el momento no se había pronunciado sobre los asesinatos de la semana pasada, atacó a la formación de Lula, su rival en las elecciones de octubre y que encabeza todas las encuestas.  

«Creyendo que se va a tomar el poder nuevamente, la izquierda vuelve a mostrar su verdadero rostro de odio y desprecio a las tradiciones de nuestro pueblo», escribió en un tuit. 

Y continuó: «Si esos marginales no respetan la casa de dios, un lugar sagrado, y ofenden la fe de millones de cristianos, a quién van a respetar». 

También Sergio Moro, el exjuez que metió al líder petista en prisión, afirmó que lo ocurrido fue «absurdo y repugnante».

«Los lugares de culto no pueden ser utilizados para ofensas o propaganda política», dijo Moro, que también pretende presentarse a las elecciones y ocupa el tercer lugar en las encuestas.