Carlos Alcaraz, el protegido de la Armada que cumplió su sueño en Marbella

Carlos Alcaraz, el protegido de la Armada que cumplió su sueño en Marbella

Carlos Alcaraz fue la gran sensación de la eliminatoria de Copa Davis en Marbella, en la que cuajó su debut soñado con una victoria magistral y llenó por completo la central del Club de Tenis Puente Romano. Nadie quería perderse la oportunidad de verle jugar por primera vez para la selección española, e intentar conseguir la firma o la foto, una misión imposible, ya que murciano fue el jugador más blindado de la convocatoria de Sergi Bruguera.

El ambiente distendido de tenis que se vivió en Marbella el pasado fin de semana permitía ver a rostros muy conocidos del deporte, e incluso a los tenistas de la Armada mezclándose entre los aficionados. Era habitual que, tras cada sesión de entrenamiento, incluso de cada partido, los seleccionados por Bruguera se detuvieran con los aficionados en su camino al hotel, todos menos Alcaraz. 

Si Pablo Carreñoy Davidovich fueron los que más presentes estuvieron en los aledaños de la pista central, el pupilo de Juan Carlos Ferrero parecía mantenerse más al margen de los focos. Seguramente enfocado en su misión, convertir su partido contra Marius Copil en un punto para el equipo -algo que consiguió- prefirió apartarse del circo mediático que lo persigue dado su fugaz ascenso en el ranking. 

La atracción que generaba la joven promesa era superior al resto, durante su partido la afición vitoreaba más, y era su nombre el que aparecía serigrafiado en las banderas de España que colgaban de los muros. Seguramente ello motivó sus compañeros a crear un ambiente de protección para Carlos, que no solo se vio durante el viernes y el sábado de competición, sino durante toda la concentración previa. 

«He tenido suerte de haber coincidido con él, de ver todo su esfuerzo”

Si alguno de los jugadores de la concentración asumió ese rol ese fue Pablo Carreño, amigo del murciano por sus días compartidos en la academia de Ferrero. El asturiano no se separaba del exnúmero uno del mundo que ahora ejerce de entrenador de su amigo, y confesó su complicidad con la perla más brillante del tenis español en una entrevista concedida a la ATP: «Él lleva entrenando casi cinco años en la academia Equelite Ferrero, y hemos entrenado mucho juntos. Yo creo que he tenido suerte de haber coincidido con él, de ver todo su esfuerzo”.

Más allá de la cercanía que mostró Carreño, quien confesó no perderse ningún partido de Carlos, de quien habla como su hermano pequeño, todo el equipo parecía volcarse con el debutante. En los momentos en los que acudían a rueda de prensa – en los que Alcaraz parecía acusar ligeramente los nervios, especialmente al hablar en inglés- se le podía ver bromear con todos, incluso soltando alguna carcajada con Alejandro Davidovich y Pedro Martínez Portero.

Siempre mostrando su cara más humilde, Alcaraz hizo gala de su gran estado de forma en la arcilla, completó su debut soñado y aprovechó para tomarse un  respiro -muy breve- junto a los suyos en el hotel, antes de partir a California para la disputa de Indian Wells.