Correos exige a un pueblo de 56 habitantes 10.000 euros y un local con luz e Internet para instalar un cajero

Correos exige a un pueblo de 56 habitantes 10.000 euros y un local con luz e Internet para instalar un cajero

«En los pueblos somos pocos, pero no tontos». Así ha mostrado su indignación este lunes Joaquín Juste Sanz, alcalde de la localidad turolense de Lidón, tras conocer las condiciones de Correos para instalar en el municipio, de 56 habitantes, un cajero automático.

Les exige 10.000 euros al año y un local con luz e Internet, unas condiciones que Juste, que también es el presidente del PP de Teruel, considera una «tomadura de pelo».

El presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, anunció el pasado mes de octubre -precisamente, en Teruel- la intención de la compañía de instalar 1.500 cajeros automáticos en pueblos de toda España (65 de ellos en Aragón, 10 en la provincia de Teruel) para combatir la despoblación y la exclusión bancaria en pequeños municipios que no disponen de dicho servicio.

Los municipios que accedan a la instalación del cajero automático deberán abonar 850 euros mensuales, habilitar un local y facilitar la conexión eléctrica y de Internet. En compensación por ello, Correos abonaría al Ayuntamiento 0,20 euros por cada operación que se realizara en ellos.

Juste ha señalado que, con esos datos, su pueblo, que tiene 56 habitantes censados, necesitaría realizar un total de 140 extracciones diarias para que el servicio no fuera deficitario.

El alcalde ha explicado que Lidón percibe 830 euros en concepto de la participación de sus habitantes en los impuestos del Estado y, si accediera a suscribir el convenio con Correos, debería abonar 850 euros.

Es decir, según el alcalde, «por la instalación de un cajero me piden más dinero de lo que recibimos para financiar todas las competencias propias del Ayuntamiento».

Juste ha anunciado que el PP va a presentar una Proposición no de Ley en las Cortes de Aragón en la que se inste al Gobierno de España a habilitar los «medios necesarios» para que los municipios de menos de 1.000 habitantes tengan acceso a cajeros automáticos con «costes asumibles».

Asimismo, los populares reclaman al Ejecutivo aragonés que revalide el convenio firmado con Correos para que, como empresa pública que es, establezca servicios con remuneraciones «proporcionadas» para «poderlos implementar en los municipios con poca población».

Dicho convenio, firmado en 2021, señalaba que «el Gobierno de Aragón impulsará en el marco de sus relaciones con las distintas provincias, comarcas y municipios aragoneses, que Correos pueda establecer cajeros automáticos especialmente en los municipios donde no operen oficinas de entidades financieras, para lo cual Correos deberá firmar el oportuno convenio de colaboración, siempre con pleno respeto a la legislación vigente, con las entidades locales que se adhieran voluntariamente a este convenio marco».

Juste ha reprochado a la empresa pública un «afán de lucro», pues, según sus cálculos, si se establecieran los cajeros automáticos en los 1.500 pueblos anunciados, supondría unos ingresos anuales de 15 millones de euros con cargo a los ayuntamientos de los municipios más pequeños.

«No entendemos que lo haga así una empresa pública», ha indicado el presidente del PP turolense, al tiempo que se pregunta «dónde queda la responsabilidad social corporativa de Correos».

Esta situación, según Juste, pone de manifiesto la política del Gobierno central, caracterizada por «fotos, mucha imagen y venta», pero que al profundizar «no hay nada».