Cumbre de las Américas: las claves del nuevo pacto económico de Biden

Cumbre de las Américas: las claves del nuevo pacto económico de Biden

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, inauguró este miércoles en Los Ángeles la novena Cumbre de las Américas, donde espera seducir a los dirigentes de la región con financiamiento y con la intención de abrir una era de cooperación más estrecha con América Latina.

(Lea también: Juan Guaidó conversó con Joe Biden por llamada: ¿de qué hablaron?)

Durante su intervención instó a los líderes del continente a unirse para comprobar que la democracia “es el ingrediente esencial para el futuro”, como una respuesta implícita a las exclusiones de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Biden vino a esta Cumbre, el foro más importante de la región, apenas con buenas intenciones, y una promesa de abrir un diálogo con los países del continente para ver cómo avanzar.

En su discurso hizo un llamado a la “responsabilidad” de los países sobre la crisis migratoria, uno de los temas más álgidos en la región y por el que ha sido fuertemente criticado su gobierno.

“La inmigración segura y ordenada es buena para nuestras economías, incluida la de Estados Unidos. Pero la inmigración irregular es inaceptable”, añadió.

Para lograr este objetivo, el demócrata anunció la firma de la Declaración de Los Ángeles sobre migración, la cual “representará un compromiso de todos para encontrar una solución razonable y mejorar la estabilidad”.

Alianza para la Prosperidad Económica de las Américas

A su vez, al abrir oficialmente la cumbre, Biden buscó dar vuelta a la página dando a conocer una iniciativa que la Casa Blanca creó exclusivamente para la cita: la ‘Alianza para la Prosperidad Económica de las Américas’, un nuevo pacto económico regional.

“Este acuerdo histórico será fundamental para profundizar nuestra cooperación económica”, indicaron altos funcionarios de la Casa Blanca al presentar la nueva visión.

Joe Biden, Presidente de Estados Unidos, durante la cumbre de las Américas.

Foto:

Ken Cedeno/UPI/Bloomberg

Pese a la pompa de la presentación, el plan de Biden para América Latina no tiene por ahora cifras o medidas concretas, o algún compromiso de magnitud de Estados Unidos para la región.

Luego de la conclusión de la Cumbre de las Américas, el gobierno de Biden dijo que abrirá “negociaciones formales” con los países en el hemisferio, probablemente hacia fines de este año, en el comienzo del otoño boreal, y arrancando por los “socios más afines”.

“Estamos viendo esto como el comienzo de una conversación que queremos tener con, obviamente, un conjunto de países de la región, comenzando realmente con nuestros socios económicos más afines”, indicaron los funcionarios del gobierno demócrata.

El plan tiene cinco pilares. El primero busca “revitalizar” el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y su brazo privado, el BID Invest.

(Puede interesarle: EE. UU.: detienen a sujeto armado cerca de casa de un juez del Supremo)

El esfuerzo dista de ser nuevo. La región está enfrascada en una discusión acerca de la necesidad de recapitalizar al BID prácticamente desde que el presidente, Mauricio Claver-Carone, ahora bajo investigación por un escándalo ético, asumió la presidencia del banco.

Este acuerdo histórico será fundamental para profundizar nuestra cooperación económica

El segundo es tener cadenas de suministros “más resilientes”. El tercero es “explorar cómo ampliar la participación en la economía formal”. El cuarto es avanzar en la descarbonización de la economía y la mejora de la biodiversidad.

El último pilar es garantizar un “comercio inclusivo y sustentable” con el desarrollo de nuevas normas aduaneras, de comercio digital, laborales, medioambientales y de responsabilidad corporativa.

La nueva propuesta económica de Biden para la región se suma a otra iniciativa que había presentado la Casa Blanca en la cumbre del G-7 a mediados del año anterior, llamada Build Back Better World (BW3), que buscó crear una ambiciosa agenda de infraestructura global para los países emergentes y en desarrollo.

Hasta ahora, la Casa Blanca tampoco ha logrado avances concretos con ese plan más allá de las aspiraciones iniciales. La nueva iniciativa para fortalecer los lazos económicos con la región llega en momentos en los que China avanza a paso firme en la región, tanto en el comercio con los países del continente como en sus proyectos de infraestructura con su plan estratégico ‘Belt and Road’.

Inquietud por China

Washington mira con recelo y preocupación ese avance de China en América Latina, pero no ha ofrecido hasta el momento una estrategia sólida para competir con el gigante asiático.

Expertos y funcionarios de la región suelen señalar que Estados Unidos carece de los recursos para competir con Pekín, pero además tampoco muestra interés o voluntad política para salir a jugar de igual a igual en una región que muchos ven demasiado fragmentada y convulsionada, sin socios confiables.

Sin compañías propias como China, el gobierno de Estados Unidos optó por alentar la inversión de las empresas privadas. De hecho, el gobierno de Biden dejó en claro que su estrategia para la región es tejer “asociaciones” en las cuales el capital privado tenga un papel central y lidere el esfuerzo por estrechar los lazos.

RAFAEL MATHUS RUIZ
LA NACIÓN, ARGENTINA
GDA

Más noticias del mundo

– República Dominicana: asesino de ministro confiesa por qué lo mató

– ¿Qué debe hacer si perdió su pasaporte estando en el exterior?

 La actual crisis alimentaria puede ser una catástrofe en 2023, según la ONU