De Bruyne derriba el muro de un Atlético que sale con vida de su visita al City

El objetivo del Atlético era salir del Etihad con la eliminatoria abierta, y lo consiguió. Los rojiblancos lograron maniatar a un Manchester City sin ideas y a punto estuvieron de sacar un valiosísimo empate, pero la inspiración de Foden y de De Bruyne lo evitó y le dio una ligera ventaja (1-0) a los de Guardiola. Eso sí, el semifinalista se decidirá el Wanda el próximo miércoles.

Se había enfadado Guardiola con las preguntas sobre si el partido era una guerra de estilos, pero la realidad se encargó de dejar claro que eso era así. El conjunto rojiblanco se echó atrás sin rubor y desde el primer minuto, invitando a su rival a atacarle, pero a la vez haciéndole caer en su tela de araña defensiva, en la que no había ni un solo resquicio por el que entrar.

Pep Guardiola apostó por salir sin delantero centro, con De Bruyne y Bernardo Silva alternándose por esa zona, y la jugada no le salió bien. Mucho dominio, pero ni una ocasión clara en la primera parte. El Atleti se tiró 20 minutos sin salir de su campo con el balón controlado, pero no pareció importarle, estaba cómodo defendiendo. Cuando decidió salir, además, lo hizo sin argumentos ni efectivos. Un par de jugadas en las que Joao Félix lanzó el contragolpe sin compañía y rodeado de jugadores skyblues dejaban claro que el objetivo no era marcar, sino aguantar.

Una jugada que acabó con un centro de Cancelo, ayer por la derecha, que atrapó con seguridad Oblak fue la mejor llegada del City y la muestra de lo que habían sido los primeros 45 minutos.

El choque se animó tras el descanso. El City empezó a encontrar algún hueco en el muro rojiblanco y una buena jugada de De Bruyne la remató Gundogan, encontrándose con una pierna rojiblanca para evitar el gol.

El Atleti también comenzó a encontrar la manera de salir a la contra, y Marcos Llorente y Griezmann dieron los primeros avisos, aunque a ambos les faltó precisión en el pase final.

Un disparo de De Bruyne al que respondió con buenos reflejos Oblak y un cabezazo de Laporte que se fue alto por poco fueron las pruebas de que el choque estaba empezando a cambiar. Por ello, el Cholo movió el banquillo y metió a De Paul, Correa y Cunha, buscando piernas más frescas, mientras que Guardiola sacó toda su artillería: Grealish, Gabriel Jesús y Foden, al campo.

Y fue precisamente el joven delantero inglés el que dinamitó el partido encontrando el hueco entre líneas y sacando un maravilloso pase que De Bruyne, con un potente tiro cruzado, aprovechó.

El gol rebajó el ímpetu citizen, que siguió dominando pero sin la intensidad de los minutos anteriores. Y en el Atlético, el resultado no se veía como malo, y la mejor prueba es que Simeone quitó a Joao Félix en el minuto 80.

El talento de Foden y de De Bruyne, eso sí, casi le da otro disgusto al Cholo, pero la sólida zaga rojiblanca lo evitó. El Wanda dictará sentencia en una semana.