De la pareja Iniesta-Xavi a Pedri y Gavi: una dupla especial para volver a soñar con todo

De la pareja Iniesta-Xavi a Pedri y Gavi: una dupla especial para volver a soñar con todo

Amigos fuera, y muy amigos dentro del campo, Pedri y Gavi comparten mucho más que un saludo especial con el que demuestran su complicidad. Los dos vivieron un ascenso futbolístico vertiginoso –y forzoso– en la primera plantilla del Barça, y ahora ambos cargan con el peso de todas las esperanzas de la hinchada culé.

Cuando saltan juntos al campo, algo que no pasaba desde hace un tiempo por culpa de la lesión del tinerfeño, el equipo funciona a otra velocidad. Y con Sergio Busquets arropándolos en la medular, es fácil caer en el espejismo de ver a Xavi e Iniesta vestidos de corto en el Camp Nou, las dos piezas que dominaron el fútbol con la camiseta blaugrana y la de la selección española.

Lo cierto es que todo el que analiza su juego se da cuenta de que ese espejismo no es más que eso, una ilusión que, por otra parte, puede llegar a ser incluso mejor que la dupla conformada por el de Terrassa y el de Fuentealbilla. Nunca se sabe.

Pedri, un mago capaz de entender y jugar a este deporte a la manera de su mentor y actual técnico, aglutina en cierto modo las características de ambos. Un control total del terreno de juego, el pase perfecto, el desequilibrante primer toque que lo hace imparable para los rivales… y ahora también una pegada– como la de Mestalla– que su timidez no había dejado atisbar hasta el momento.

Su compañero de fechorías en el círculo central, Pablo Gavira, es un todoterreno con menos similitudes futbolísticas con la dupla mágica que levantó el Mundial, pero que acompaña al exjugador de la UD Las Palmas a las mil maravillas. Gran capacidad de toma de decisiones, posicionamiento clave, y esa sangre caliente que le motiva a remangarse para destruir el juego del rival aunque sea a base de faltas. Puro derroche de cualidades también reconocido por Luis Enrique.

La presencia de estos dos cromos en el once parece indiscutible, de hecho es el único punto de unión entre el entrenador anterior, Ronald Koeman, y el de un Xavi Hernández lanzado a por la regeneración. Con ellos en el césped, el grupo vuelve a emanar el fútbol del ADN Barça, y la afición ve más cerca el fin de la pesadilla.

Además de lo que demuestran en el césped, hay algo más que invita al barcelonismo a depositar su confianza en dos chicos de 17 y 19 años, su compromiso. Pedri no dudó en aterrizar en la Ciudad Condal cuando el equipo –aún con Messi– ya estaba inmerso en la tormenta. Y tampoco dudó el canterano en asumir unos galones que no le correspondían para salvar el equipo que siempre ha llevado en el corazón.