¿Debería abrir una cuenta conjunta con mi pareja?

¿Debería abrir una cuenta conjunta con mi pareja?

Vivir en pareja implica hablar de dinero. ¿Cómo se pagarán los recibos? ¿Cuánto dinero aportará cada uno al fondo común? El problema es que hablar de dinero con la pareja no siempre acaba bien. De hecho, la economía familiar puede acabar destruyendo más de una relación si no se gestiona correctamente. ¿Cuál es la clave para salir airoso?

Muchas parejas se preguntan si deberían unir sus finanzas o si es mejor mantenerlas por separado. Algunas optan por abrir una cuenta conjunta en la que domiciliar las nóminas, pagar los recibos, ahorrar, etc. Otras, en cambio, prefieren no renunciar a su independencia financiera y mantener sus cuentas individuales. Sin embargo, se puede llegar a una solución intermedia que facilite la gestión de las finanzas en pareja, pero que permita a cada miembro mantener cierto grado de independencia económica: tener tres cuentas.

Una fórmula muy común es que cada miembro de la pareja tenga su propia cuenta personal en la que recibir la nómina y, adicionalmente,abrir una cuenta conjunta gratispara atender los gastos comunes (el alquiler, los recibos del hogar, etc.) y ahorrar, explican fuentes del comparador de productos financieros HelpMyCash.com.

Con esta opción se puede mantener cierta independencia sin renunciar a la comodidad. Es cierto que no hace falta tener una cuenta conjunta para gestionar la economía del hogar, pero, a menos que se quiera estar todo el día echando mano de Bizum, es una opción muy práctica. Por otra parte, mantener las cuentas individuales posibilita conservar la privacidad y no tener que justificar todos los gastos.

A la hora de gestionar la cuenta conjunta, desde BBVA señalan que «las dos personas deben ser respetuosas y escucharse mutuamente, siendo empáticos y muy conscientes de la situación del otro». Esto implica adoptar estrategias de consenso de cara a gestionar las finanzas del hogar que se adapten a las necesidades de cada uno.

Por otra parte, hay que definir cuánto va a aportar cada uno a la cuenta conjunta. Este reparto puede hacerse a partes iguales o dependiendo de los salarios, para evitar que el que cobra menos vaya muy ahogado. Además, es importante darle prioridad a la cuenta conjunta y cumplir los objetivos impuestos en la relación. Un truco es programar desde la cuenta personal una transferencia automática a la cuenta compartida a principio de cada mes, aconsejan desde HelpMyCash.

Además, es importante comunicarse y adaptarse a las circunstancias de cada momento. Por ejemplo, si se quieren llevar a cabo nuevos proyectos, puede que se tenga que aumentar la aportación mensual, mientras que si una persona se queda sin trabajo, quizá haya que distribuir de nuevo las aportaciones de cada uno. En cualquier caso, hablar sobre el dinero evita tensiones. Un estudio elaborado por la entidad canadiense TD Bank publicado a principios de año señalaba que cuanto más hablaban los encuestados con sus parejas sobre finanzas, menos discusiones tenían en torno al dinero.

Gratis. La cuenta conjunta ideal no debería tener comisiones de mantenimiento ni de administración ni tampoco por emitir transferencias ordinarias. Además, conviene que cada titular pueda disponer de una tarjeta sin cuotas anuales.

Si se opta por utilizar la cuenta compartida únicamente para gestionar los gastos comunes, no debería tener vinculación obligatoria, ya que cada miembro de la pareja recibirá su nómina en su propia cuenta.

«Actualmente, hay una amplia oferta de cuentas gratuitas que no obligan a sus titulares a domiciliar una nómina», explican en HelpMyCash. Estos productos permiten gestionar las finanzas del día a día, desde ingresar y retirar dinero, hasta hacer transferencias, domiciliar recibos, pagar compras o enviar dinero por Bizum.

Si ningún miembro de la pareja es cliente de BBVA, la Cuenta Online sin comisiones y sin vinculación que comercializa el banco es una alternativa para manejar el dinero entre dos. Se puede abrir con dos titulares (ambos deberán ser nuevos clientes) y cada uno recibirá una tarjeta de débito Aqua sin cuotas anuales. La app de BBVA, que ha sido premiada en varias ocasiones, permite crear reglas para ahorrar sin esfuerzo, definir presupuestos, organizar los gastos por categorías y recibir notificaciones sobre los cargos que se cobrarán en la cuenta con antelación.

La Cuenta Clara de Abanca también es una solución para parejas que no quieran pagar comisiones ni domiciliar su nómina en la cuenta conjunta, ya que no es un requisito obligatorio. Admite hasta dos titulares y el banco entrega a cada uno una tarjeta de débito gratis. La entidad ofrece descuentos en compras y gasolineras, permite redondear el importe de las compras para ahorrar las vueltas y consultar informes de gastos a través de la app.

Openbank comercializa una cuenta que puede servir no solo para parejas, sino para amigos y compañeros de piso, ya que admite hasta cinco titulares. Se trata de laCuenta Corriente Open, exenta de comisiones y sin vinculación obligatoria que, entre otras ventajas, ofrece descuentos en compras. Eso sí, solo el primer titular recibirá una tarjeta de débito gratuita. Si el resto quiere una (no es obligatorio), se deberán pagar 18 euros al año por cada tarjeta adicional. Una ventaja de la app de Openbank, especialmente útil para las parejas que domicilien sus recibos en la entidad, es que el banco envía notificaciones antes de que se carguen los recibos, por lo que los titulares pueden llevar un mayor control de sus finanzas. Además, se pueden visualizar los gastos por categorías.

Tanto la cuenta de BBVA como la de Abanca y Openbank se contratan por Internet y pueden gestionarse a través de la banca online.