Dos detenidos y registros de la Guardia Civil en las oficinas de Sempi Gold en Madrid y Jerez por una presunta estafa piramidal en la inversión en oro

Sucesos Decenas de denuncias por una presunta estafa de un ‘chiringuito financiero’ de inversión en oro

La Guardia Civil está registrando a lo largo de la jornada de hoy las oficinas de Sempi Gold en Madrid y Jerez de la Frontera tras la denuncia de decenas de personas presuntamente estafadas tras invertir en oro en este chiringuito financiero. Los agentes del Grupo de Delitos Económicos de la UOPJ de la Comandancia de la Guardia Civil han entrado a primera hora de la mañana de hoy en los despachos de Miguel Yuste en Madrid y se ha incautado de diversa documentación y ordenadores. Al menos hay ya dos detenidos. La misma operación se ha efectuado en las oficinas de Sempi Gold en Jerez.

Los agentes han permanecido durante cinco horas en las oficinas de Miguel Yuste donde han revisado la documentación de multitud de archivadores almacenados en los despachos. También han requisado algunos de los contratos y han pedido información a los trabajadores de la empresa.

La empresa Sempi Gold está siendo investigada por una supuesta estafa piramidal en la que han incumplido los contratos vencidos con sus clientes que invirtieron cantidades que oscilaban entre 10.000 y 800.000 euros. Los diferentes perjudicados de Sociedad Española de Material Preciados de Inversión (Sempi) llevaban desde finales de 2020 sin recibir los dividendos y las cantidades que tenían que percibir fruto de los contratos con la empresa firmados años atrás.

Desde el año 2017, Sempi Gold obtuvo numerosos clientes tras ofrecerles rentabilidades del 6%. La operación consistía en comprar oro y dejárselo en depósito a Sempi Gold España para su posterior venta, prometiendo la compañía unas ganancias que estaban totalmente fuera del mercado al tiempo que hacían creer a los inversores que estaban realizando una apuesta por un valor seguro.


Sempi Gold acusada de estafar a decenas de personas

La empresa, que ya en 2019 fue calificada como chiringuito financiero por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y que tampoco está supervisada por el Banco de España a pesar de que afirma lo contrario, habría llevado a cabo una presunta estafa piramidal o esquema Ponzi. Buscaban una base social lo suficientemente grande como para ir pagando a las partes superiores de la pirámide pequeñas partes de sus supuestos dividendos, haciéndoles creer así que tenían una alta rentabilidad fruto de una inversión real cuando en verdad se estaba ante una cortina de humo. Sin embargo, la dificultad de encontrar nuevos inversores se agudizó con la crisis desatada por el coronavirus, evidenciando la presunta estafa y precipitándose las denuncias y reclamaciones.

Un portavoz de Sempi Gold señaló en su día que no tenía noticias de ninguna denuncia e indicó que «en ningún momento había comercializado productos financieros, ni había prestado servicios de asesoramiento financiero, siendo su única actividad la compra y venta de metales preciosos». La compañía también aseguró en un comunicado que está «indignada por ser incluida por la CNMV como chiringuito financiero y que estaba trabajando para solucionarlo».