El Atlético toma Old Trafford y sigue soñando en la Champions

En El Teatro de los Sueños, el del Atlético de Madrid de conquistar su primera Champions League se mantuvo con vida. Había que ganar al Manchester United en su casa, nada menos, y los colchoneros lo lograron (0-1) gracias a una buena primera mitad en la que encontró el premio del gol, obra de Renan Lodi, y una segunda en la que supo aguantar la presión de los diablos rojos con Jan Oblak como gran protagonista para sellar el billete para cuartos.

No sorprendió Simeone con su once, ni tampoco con su planteamiento. El dominio territorial era de los diablos rojos, pero no se le veía incómodo a los colchoneros, que encontraban buenos espacios para armar peligrosas contras.

Aunque la primera gran ocasión fue del United, y la suerte esta vez estuvo de cara para el Atlético.Una gran jugada iniciada por Cristiano la remató Elanga, tras centro de Bruno Fernandes, pero se encontró con un paradón de Oblak. La réplica rojiblanca fue un durísimo y lejano disparo de De Paul al que respondió con una gran estirada David De Gea.

Siguió dominando el conjunto de Mánchester, pero sin llegadas peligrosas. Y el Atlético seguía encontrando espacios. En una veloz contra, Marcos Llorente ganó la espalda a la zaga inglesa y su remate, a placer, lo empujó a la red Joao Félix. Sin embargo, el madrileño estaba ligeramente adelantado y el VAR confirmó la anulación del gol.

No tardó, sin embargo, en hacer otro el Atlético. Joao Félix sacó a relucir su magia con un taconazo en la frontal, Griezmann centró con precisión al segundo palo y Renan Lodi, solo y en su nueva condición de goleador, remató de cabeza para abrir el marcador.

Pudo empatar el conjunto de Ragnick nada más comenzar la segunda parte, pero el disparo de Elanga, tras taconazo de Bruno, se perdió desviado por poco. El United dejaba claro que iba a por todas.

Salvo un derechazo de De Paul tras un error de Maguire que atajó De Gea y una vaselina alta de Griezmann, las mejores ocasiones fueron del United, que metió toda la pólvora en el campo: Pogba, Cavani, Rashford y Matic.

Y ante tanta pólvora, emergió la figura de Jan Oblak. En su temporada más gris, el esloveno apareció en el momento oportuno. A un poderoso cabezazo de Varane, el meta respondió con una impresionante mano que evitó un gol absolutamente cantado. Antes, una volea de Sancho se perdió alta por milímetros.

Esperaban unos minutos finales agónicos, con el Atlético encerrado aguantando el chaparrón. Y los rojiblancos aguantaron, aferrados a su otrora muro insuperable defensivo y que en Old Trafford así fue de nuevo para seguir soñando.