El avance de ómicron en Europa frena la recuperación del turismo y el ocio en diciembre

El avance de ómicron en Europa frena la recuperación del turismo y el ocio en diciembre

La variante ómicron se extiende por el continente europeo y ya ha puesto en jaque al sector servicios y, en particular, ha frenado en seco la recuperación del turismo y las empresas de ocio y entretenimiento -como la hostelería-, según refleja el índice PMI publicado este jueves, que se sitúa en su mínima desde abril.

Pese a que este indicador sigue por encima del nivel de 50 puntos, que marca la diferencia entre la expansión y la contracción en cualquier sector, ha bajado del 55,9 que marcó en noviembre al 53,3 en diciembre. «El ritmo de crecimiento económico de la zona euro se desaceleró en diciembre debido a que el aumento del número de casos de covid-19 afectó a la actividad del sector servicios», explica la consultora Markit.

La ralentización de los servicios estuvo determinada por «la intensa caída de la actividad en los subsectores de turismo y ocio, de una magnitud similar a los declives observados a principios de año, en medio de crecientes casos de covid-19 y las restricciones asociadas en toda Europa».

La expansión del virus y la incertidumbre sobre la protección que ofrecen las vacunas impactó también en los nuevos pedidos del sector, que cayeron a su mínima desde mayo, cuando comenzó la recuperación de los confinamientos impuestos a principios de 2021.

«La economía de la zona euro está recibiendo otro golpe más de la covid-19, puesto que los crecientes niveles de casos dificultan el crecimiento, especialmente en el sector servicios, provocando resultados desalentadores para el cierre de 2021. Alemania está recibiendo un impacto particularmente duro y su economía se ha estancado por primera vez en un año y medio, pero la desaceleración del crecimiento es generalizada en toda la región», lamenta Chris Williamson, economista jefe de la firma.

Frente a esta evolución desfavorable del sector servicios, la industria manufacturera está mejorando este mes respecto a noviembre, en parte por el alivio que se está produciendo en el desabastecimiento de suministros.

La expansión de la producción manufacturera se aceleró y la producción del sector industrial superó a la actividad del sector servicios por primera vez en cinco meses, aunque se mantuvo muy por debajo de las tasas de expansión observadas a principios de año. «Pese a que los fabricantes indicaron un debilitamiento del crecimiento de los nuevos pedidos, en diciembre se ha observado la mayor expansión de la producción desde septiembre pasado gracias a la reducción de los problemas de suministro», apuntan.

En diciembre han continuado los retrasos en las cadenas, pero no han sufrido aumentos significativos, de ahí que la actividad de compra de existencias haya aumentado al ritmo más rápido desde agosto.

Al mejorar estas disrupciones, las presiones inflacionistas se atenuaron respecto a los meses anteriores, pero la subida de precios pagados por las industrias fue la segunda mayor de la serie. «Las empresas comentaron que el aumento de los costes de los transportes marítimos, de los precios de las energías y de los costes laborales de nuevo impulsaron los precios al alza», admiten.

Las previsiones para 2022 no están exentas de riesgos: «por lo que respecta al futuro, la variante ómicron plantea nuevos riesgos a la baja para las perspectivas de crecimiento al adentrarnos a 2022, y si se produjesen nuevos problemas por la pandemia en las cadenas de suministro, las presiones en los precios podían volver a aumentar intensamente».

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