El Dakar de los mil y un retos: dos semanas infernales en el desierto saudí esquivando la pandemia

El Dakar de los mil y un retos: dos semanas infernales en el desierto saudí esquivando la pandemia

Nunca antes el concepto de ‘rally más duro del mundo’ se había adaptado tanto a lo que va a llegar a partir del 1 de enero en los desiertos de Arabia. La tercera edición del Dakar que se dispute en territorio saudí está marcada de manera irremediable por la Covid y el miedo a que Omicrón se lleve por delante el que ya llega como uno de los raids menos previsibles de los últimos años.

A la hora de edición de esta noticia hay, al menos, ocho casos positivos confirmados. Uno de ellos es el de la zamorana Sara García, que ha dado positivo pese a llevar varios días encerrada en un hotel con la única compañía de Javi Vega, su pareja y compañero en la aventura del Dakar en la categoría Original by Motul, sin asistencia. Él ha dado negativo y puede verse solo si ella no pasa las PCRs que establece la organización.

También ha dado positivo Danilo Petrucci, que aterriza en el Dakar directamente desde el Mundial de MotoGP tras quedarse fuera de Ducati para el próximo año. Nombres como el suyo son los que debían dar lustre y llamar la atención a los menos habituados a seguir el raid, que contará también con la presencia del televisivo Jesús Calleja al volante de un prototipo del equipo Astana para disputar su quinto Dakar. Posiblemente le pueda dar alguna clase a un novato de lujo como es Carlos Checa: el expiloto de MotoGP y Superbikes se estrena como dakariano en la categoría de coches, donde también competirá por primera vez Laia Sanz después de ser una de las más brillantes representantes españolas en la categoría de motos en los últimos años.

Pero si por nombres destacados hay que fijarse, sin duda entre los españoles hay dos por encima del resto, al menos en la categoría de coches: Carlos Sainz y Nani Roma. El madrileño tiene un reto mayúsculo ante sí: llevará las riendas (con permiso de Stéphane Peterhansel, vigente defensor del ‘touareg’) del proyecto con el que Audi regresa al Dakar, que será con un coche totalmente eléctrico. En este sentido, el catalán tendrá algo de ventaja porque el Hunter de este año es una evolución actualizada del prototipo que ya llevó en la edición de 2021. El nombre de Roma, ganador del Dakar en motos y coches en 2004 y 2014 respectivamente, está muy alto en las quinielas.

El objetivo de la sostenibilidad, aunque lento, es imparable y ha hecho que el de 2022 vaya a ser uno de los más eléctricos. No es casual que Sainz, Peterhansel y Matthias Ekstrom formen el ‘Dream Team’ con el que Audi regresa al raid más famoso, al volante de sendos Audi RS Q e-Tron que más parecen naves espaciales que coches de rallies. A a gestión de los neumáticos y la mecánica, la navegación y las propias condiciones de cada etapa se unirá la estrategia de la energía, gracias a lo cual tendrán que tener muy claro cuándo y dónde frenar para recargar las enormes baterías (más de 370 kilos de un total de 2 toneladas que pesa el coche) con las que conseguir los 288 kWh máximos que tiene.

Con todos estos condicionantes, parece que el equipo Toyota gozará de relativa tranquilidad. Nasser Al-Attiyah será el gran rival a batir, sobre el papel, aunque tendrá que superar a un Giniel de Villiers que estuvo a punto de perderse este Dakar tras dar positivo justo antes de tomar rumbo a Jeddah. 

La eterna candidatura de Joan Barreda

La categoría de motos está más abierta que nunca. El fichaje del argentino Kevin Benavides, campeón en 2021, por KTM es toda una declaración de intenciones de la marca austriaca, que quiere recuperar el cetro en las dos ruedas.

Las opciones españolas pasarán por Joan Barreda, de nuevo, y Lorenzo Santolino, que fue el mejor nacional en la última edición del raid. A ‘Bang-Bang’ le pesa como una losa el papel de candidato firme, máxime cuando tuvo que abandonar en enero de 2021. Lo tiene muy claro: «El objetivo es ganar el Dakar. Con el nivel que hay, un podio sería algo muy bueno, pero trabajo para ganar». Además, tiene a tiro el récord de victorias de etapa: ha logrado 27 hasta el momento y tiene a seis las 33 que lograron Peterhansel y Cyril Despres en su momento.

Una criba temprana y mucha arena: así será el recorrido

No habrá ni un instante de relajación en este Dakar. Ni siquiera el prólogo del día 1 de enero, con 19 kilómetros cronometrados (y 595 de enlace) entre Jeddah y Hail, darán margen para tomar aire, ya que de su resultado saldrá el orden de partida de la primera etapa de competición real, el día 2.

La primera parte de la maratón será en la segunda etapa, casi sin dar tiempo a que se habitúen a las dunas de Ha’il y Al Artawiyah. La cuarta etapa será el día más largo de esta edición, con 500 kilómetros de especial. Quien pase estos primeros grandes días de competición se pueden dar con un canto en los dientes (alguno, si se cae, puede hacerlo de manera literal), porque aún quedarán varios hasta el día de descanso, el 8 de enero, que será el único para tomar aire antes de la semana definitiva.

La navegación será clave, más aún que en las anteriores ediciones. La organización ha convertido la arena en la absoluta protagonista (se estima que copará un 70% de la superficie), lo que convertirá cada jornada en una incógnita. Con todos estos condicionantes, ¿alguien se atreve a hacer un pronóstico para el Dakar, usando las palabras de Nani Roma, «más incierto» de los últimos años?