El ‘director deportivo’ Mbappé ya se pone manos a la obra: pide a Tchoauméni y el PSG no descarta vender a Neymar

Una de las condiciones ‘sine qua non’ que Mbappé impuso a la hora de renovar con el PSG fue involucrarse más en el proyecto deportivo. Hasta el punto de que, incluso, se le considera un filtro a la hora de emprender fichajes o plantear ventas.

En el primer capítulo, el astro francés se ha metido en una operación en la que ya estaba trabajando el Real Madrid. El club al que Mbappé dejó tirado hace apenas unos días puede quedarse sin el joven Aurélien Tchouaméni, que es el elegido por Ancelotti para reforzar el centro del campo ante el eventual cambio generacional.

El Mónaco (donde militó Mbappé antes de irse al PSG) ha abierto la puja por su estrella y pide no menos de 80 millones, una cantidad que a priori debería poder alcanzar el conjunto español pero que no quiere hacerlo.

No en vano, aunque Tchouaméni quiere irse al Real Madrid, el PSG ha entrado en escena para intentar levantarle el fichaje a los blancos porque es una petición expresa de su estrella. Para cuadrar las cuentas y cumplir (o al menos aparentar que lo hace) el ‘fair play’ financiero, tendrá que vender y, quizá, haya una salida bomba: Neymar.

Los galones dados a Mbappé en el PSG chocan con la influencia adquirida que ya podían tener. Uno de ellos es Neymar, cuya compleja temporada 2021/2022 le puede costar el billete de salida.

Según ‘Goal.com’, aunque el futbolista no quiere irse y tiene contrato hasta 2025, el PSG no le considera intransferible. No es que le vaya a vender, sino que sí escuchará ofertas si son lo suficientemente buenas, que es parecido pero ni mucho menos es lo mismo. 

Luis Campos, el director deportivo (con cargo, no como Mbappé), es consciente de que puede haber problemas a partir de ahora y aunque Neymar es parte importante de la plantilla, también es un activo por el que aún puede sacar un buen rendimiento económico.

Los problemas con las lesiones es el asunto menor, ya que es su actitud lo que complica más su futuro inmediato. Como poco, esta situación de Neymar es un toque de atención.