El Gobierno coloca al diputado socialista González Ramos en Enagás y prescinde de Tocino y Hernández-Mancha

El Gobierno coloca al diputado socialista González Ramos en Enagás y prescinde de Tocino y Hernández-Mancha

El Gobierno ha decidido colocar en el consejo de administración de Enagás, una empresa del Ibex, al diputado socialista manchego Manuel Gabriel González Ramos y a la ex presidenta de la Comisión Nacional de la Energía en la etapa de Zapatero, Maite Costa. Enagás ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) estos nombramientos junto al de Clara García-Fernández Muro, actual consejera del Instituto de Crédito Oficial y el ex alto cargo estadounidense considerado experto en energía, David Sandalow, con el que la vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera, mantiene buena relación.

González Ramos es doctor ingeniero agrónomo y economista y secretario de Agricultura del PSOE tras haber sido previamente delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, según su currículum oficial.

Para estos nombramientos y como ya informó este diario, Enagás prescinde de personalidades del PP que habían sido nombrados por el anterior Gobierno como la exministra Isabel Tocino y el ex secretario general del partido, Antonio Hernández-Mancha. También salen dos técnicos nombrados por el Ejecutivo anterior: Gonzalo Solana e Ignacio Grangel. A todos ellos les vencía el mandato en 2022 y se ha decidido no proceder ya a su renovación.

Se salva de la quema del PP la exministra Ana Palacio, que como presidenta de la Comisión de Nombramientos ha dado aval a estos cambios como también hizo en 2020 cuando se incorporaron los exministros socialistas José Blanco y José Montilla. Palacio, nombrada en 2014 será renovada.

Se oficializa también el nombramiento de Arturo Gonzalo, hasta ahora directivo de Repsol y, previamente ex alto cargo socialista en el Gobierno de Zapatero a las órdenes de la actual presidenta del PSOE, Cristina Narbona. Reemplaza a Marcelino Oreja, hijo del ex comisario europeo del PP.

Por su parte, el presidente Antoni Llardén logra una nueva renovación y continuará como presidente, aunque con menos poder. «Ha decidido ceder sus funciones ejecutivas al nuevo consejero delegado»

Según un comunicado de Enagás, «con estas propuestas a la Junta General de Accionistas, la Compañía implementará las recomendaciones internacionales y nacionales más exigentes en el ámbito de Gobierno Corporativo y contará con un presidente no ejecutivo y un consejero delegado, el número de mujeres en el Consejo de Administración superará el 40%, más del 70% de consejeros serán independientes».

Justifica los cambios, porque «se lleva a cabo una cierta renovación de los consejeros para afrontar los nuevos retos que la compañía tiene en el proceso descarbonización de los próximos años, dando también continuidad a su papel clave como TSO y operador de infraestructuras energéticas».