El Gobierno rebaja a 10.000 euros el mínimo para que los minoristas inviertan en capital riesgo

El Gobierno rebaja a 10.000 euros el mínimo para que los minoristas inviertan en capital riesgo

El Gobierno ha reducido la inversión mínima inicial que pueden hacer inversores minoristas en capital riesgo, que pasará a ser 10.000 euros, frente a los 100.000 que se exigían hasta el momento. El cambio, aprobado en Consejo de Ministros el pasado 30 de noviembre, está recogido en el proyecto de ley que ya ha sido remitido al Congreso.

El acceso de los minoristas al capital riesgo tendrá que ser bajo asesoramiento -de una entidad autorizada para dar este servicio- y sin que éstas superen el 10% del conjunto de su cartera (si supera los 500.000 euros), según recoge Europa Press, que ha tenido acceso al documento.

Según publicó el Gobierno tras el Consejo de Ministros, la norma, conocida como ley Crea y Crece, incorporaría medidas «para mejorar los instrumentos de financiación del crecimiento empresarial alternativos a la financiación bancaria, como el crowdfunding o financiación participativa, la inversión colectiva y el capital riesgo».

En este último caso, el Ejecutivo anunciaba que se ampliaría «el tipo de empresas en las que pueden invertir estas entidades, incluyendo empresas financieras con un alto componente tecnológico». La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, explicó que la norma tenía por objetivo impulsar la creación de empresas, facilitar su expansión y, finalmente, mejorar el clima de negocio en toda España.

Además, la modificación incluirá como objeto principal del capital riesgo la inversión en entidades financieras cuya actividad se encuentre sustentada principalmente en la aplicación de tecnología a nuevos modelos de negocio, aplicaciones, procesos o productos.

La nueva ley, a la que aún pueden presentar enmiendas los grupos del Congreso, también homogeneiza las entidades de capital riesgo-pyme con la figura de los fondos de capital riesgo europeos. Así, se flexibiliza el número máximo de empleados de las compañías objeto de actividad, que pasa de 250 a 499.

El Gobierno, según publica el análisis de impactos incluido en el documento, cree que estas medidas van a ayudar a mejorar el funcionamiento de las entidades de capital riesgo, que considera que serán relevantes para la economía europea y su financiación. La ley Crea y Crece dirige -así lo especifica- estas herramientas a la inversión en startups, que define como entidades cuya actividad está principalmente sustentada en aplicar tecnología sobre productos, procesos, aplicaciones o modelos de negocio.

En su opinión, al acceder a mayor financiación, las empresas podrán aumentar su competitividad y así estar en situación de ventaja respecto a sus rivales. Todo ello, finalmente y según el plan del Gobierno, repercutirá en la creación de empleo y en la inversión en innovación.