El Mobile arranca en Barcelona y en el metaverso: las operadoras piden «respeto» y vía libre para fusionarse

El Mobile arranca en Barcelona y en el metaverso: las operadoras piden «respeto» y vía libre para fusionarse

El Mobile World Congress (MWC) de Barcelona inauguró este lunes su primera edición post pandémica a través de la figura de José María Álvarez-Pallete, quien, además de presidir Telefónica, está al frente desde enero de la patronal que organiza la mayor cita de telecomunicaciones del mundo. El ejecutivo de la multinacional española, en su nueva labor de representante de la asociación GSMA, fue un paso más allá en sus habituales reivindicaciones y lanzó un aviso al Ejecutivo sobre la desventaja regulatoria de las operadoras frente a los gigantes tecnológicos venidos desde EEUU: «Respetamos a todos los actores de la nueva economía, pero nosotros también merecemos respeto. Es imposible afrontar los nuevos tiempos con las viejas normas. Nuestro sector no pide privilegios, sino justicia», reclamó en el primer discurso del congreso, que este año prevé unos datos de entre el 40% y el 50% de las cifras que se alcanzaban antes del estallido del coronavirus.

Así, este Mobile da cabida a entre 40.000 y 60.000 profesionales, aproximadamente a 1.500 empresas y a 6.700 trabajadores temporales, todo esto para generar un impacto económico en Barcelona que se estima en 240 millones de euros, frente a los casi 500 millones de euros recabados en 2019. La cita de 2020 sufrió la primera gran cancelación internacional de un evento a causa del coronavirus y la de 2021 tuvo un formato de mínimos, más remoto que presencial.

Esta edición se diferencia por la menor presencia de profesionales asiáticos (con motivo de las cuarentenas de regreso a sus naciones y la caída en desgracia de Huawei), el veto a la delegación rusa (por la invasión de Ucrania) y una expectación limitada ante las novedades de terminales (los fabricantes siguen el ejemplo de Apple y concentran sus lanzamientos en presentaciones propias).

Por ello, las operadoras de telecomunicaciones han recobrado casi todo el protagonismo, como señalaba Álvarez-Pallete al pedir soporte regulatorio de las autoridades: «El tráfico de datos crece hasta un 50% anual. El reto de la inversión es enorme y merece especial atención. La carga de la inversión necesaria para gestionar este creciente volumen de tráfico debe recaer de forma justa», avisó sobre desarrollos futuros que implicarán las complejas interacciones virtuales en formato de metaverso -Telefónica incluso ha creado una réplica de su stand bajo esa fórmula-.

Ante las nuevas inversiones, necesarias para alcanzar coberturas como la del 5G en móvil, estas compañías confían en que por fin prosperen operaciones de consolidación, fusiones que pueden afectar en España a compañías como Orange, Vodafone o MásMóvil (Telefónica está más vigilada tanto por el Gobierno como por las autoridades europeas de competencia).

Nick Read, CEO del grupo británico Vodafone, resaltó por su parte que «aún queda mucho por hacer para atajar la fragmentación del mercado», una advertencia que en buena medida se dirigía al Ejecutivo de Pedro Sánchez. «En España y a lo largo y ancho de Europa, esto llegará a las operadoras, al Gobierno y a la Comisión Europea a la hora de hallar la solución correcta», subrayó Read.

La permisividad con las fusiones dependerá sobre todo de que la vicepresidenta de la Comisión Europea Margrethe Vestager suavice la política de competencia intercontinental, una posibilidad que parece más probable ante la pujanza de otros mercados como el asiático y los temores que está provocando la dependencia de potencias externas como puede ser Rusia en el caso del gas.

Nadia Calviño lanzó un mensaje para tranquilizar a las operadoras, con problemas cada vez más obvios para mantener sus ingresos en un entorno en el que se impone el low cost y la rivalidad implica a compañías como Google o Facebook, ahora llamada Meta. Así, la vicepresidenta económica aseguró que el Gobierno ha solicitado en Bruselas que se proteja un «campo de juego igualado» para todas estas empresas.