El positivismo de Louis Van Gaal para afrontar su cáncer de próstata: "Cuando llegó dije, 'ok, es la vida"

El neerlandés Louis Van Gaal se ha convertido en uno de los rostros visibles de la lucha contra el cáncer de próstata. Al exjugador del FC Barcelona le detectaron la enfermedad hace ya unos años y tras su recuperación ha presentado ahora Siempre + positivo, un documental con el que espera recaudar dinero para investigación.

En una entrevista para El Larguero, el entrenador ha confesado cómo encajó en su día la dura noticia de padecer cáncer: «Cuando oí por primera vez que sufría cáncer de próstata lo tomé como ‘ok, es la vida».

Hasta llegar a esa conclusión, Van Gaal se sirvió de su experiencia en la vida, de la cual también reflexionó en el citado medio: «Nací en una familia educado en el catolicismo… Mi padre murió cuando yo tenía 11 años. Yo soy el noveno de mi familia, pero solo siguen vivos tres. Seis murieron. Lo peor fue cuando mi primera mujer murió con 39 años. Solía oír y sentir la muerte… y la muerte es parte de la vida».

Sin embargo, su entorno no afrontó en un principio la enfermedad igual que él: «Mi mujer no. Ella estaba llorando a mi lado. Eso fue raro para mí en ese momento. Lo tomé como vino y di lo mejor de mí para ganar esta lucha, como en el fútbol».

Louis Van Gaal fue diagnosticado de cáncer de próstata a los 69 años, algo que le cogió por sorpresa porque, tal y como él mismo ha afirmado en la presentación del documental, «estaba sano y era deportista».

«Tengo que pensar en positivo y eso lo aprendí de pequeño, no se puede sentir tristeza. No debo ser positivo, sino que tengo que serlo porque si no eres positivo no lo puedes llevar. Y así lo he resuelto siempre, pero así es mi cerebro y no el de todo el mundo. Es por eso que lo dije en la televisión porque quería ayudar a la gente que tiene cáncer», ha dicho.

Además, Van Gaal ha incidido en la necesidad de hacerse revisiones periódicas ya que a él se lo detectaron más tarde y más diseminado. «Ahora me siento estúpido porque llegué demasiado tarde y va más allá en el cuerpo, aunque ahora está bajo control. Ahora me siento mucho mejor y puedo orinar natural. Orinar era un sueño y un sueño que se hizo realidad», ha concluido entre risas.