El presidente de Croacia asegura que su país retirará su contingente militar de la OTAN en caso de un conflicto entre Rusia y Ucrania

Zoran Milanovic opinó que Kiev «no tiene lugar» en la Alianza Atlántica.

El presidente de Croacia, Zoran Milanovic, declaró este martes que la OTAN no es lugar para Ucrania, agregando que en caso de un conflicto entre Moscú y Kiev, Zagreb se distanciaría lo más posible de los acontecimientos.

«Estoy seguro de que hay una manera de complacer a Ucrania para que esté segura, como Austria, Suecia, Finlandia, que no están en la OTAN. Seamos claros, Ucrania no tiene lugar en la OTAN«, afirmó durante una conferencia de prensa, recogen medios locales.

El mandatario señaló que ocho años después del derrocamiento del entonces presidente ucraniano, Víktor Yanukovich, el país «sigue siendo uno de los más corruptos del mundo, estancado económicamente y sin recibir nada de la Unión Europea». «El cuento era así: Ucrania se va a Occidente, sin pedir nada a Rusia, […] con la miel y la leche esperándola en la UE», añadió.

Milanovic señaló que se trata de una situación «sin un verdadero culpable» pero con «una imagen muy clara de quién podría verse perjudicado». «Esta es una situación en la que Croacia no participará», agregó.

«En caso de escalada, Croacia retirará hasta el último soldado»

El presidente declaró que su país retirará de la región su contingente militar de la OTAN en caso de un conflicto entre Rusia y Ucrania.  

«Estoy observando las declaraciones según las cuales la OTAN está aumentando su presencia y enviando algunos barcos de reconocimiento. No tenemos nada que ver con eso y no tendremos nada que ver, se lo garantizo», dijo el mandatario, citado por el canal RTL. «Croacia no solo no enviará, sino que, en caso de escalada, retirará hasta el último soldado croata», subrayó.

Asimismo, declaró que la actual crisis, «no tiene nada que ver con Ucrania o Rusia, tiene que ver con la dinámica de la política interna estadounidense de Joe Biden y su administración». Milanovic enfatizó que «ve una inconsistencia y un comportamiento peligroso en el gobierno de EE.UU. en cuestiones de seguridad internacional».