Este jueves 27 de octubre, en México, la FIA se reunirá por videoconferencia con los representantes del equipo Alpine para atender a las reclamaciones de estos respecto a la dura sanción que recibió Fernando Alonso en el Gran Premio de Austin. La carrera del pasado domingo sigue dando que hablar, y esta reunión no parece que vaya a calmar las aguas de lo acontecido en el trazado americano, aunque su resultado podría beneficiar al piloto asturiano.

Lo ocurrido en Texas ha dado la vuelta al mundo. El piloto español firmó una de las grandes gestas de la historia de la Fórmula 1 logrando una gran séptima posición tras sufrir un escalofriante accidente. Sin embargo, una sanción de 30 segundos por conducción de un vehículo «en condiciones inseguras» (al faltarle un retrovisor tras el accidente), le condenó a la decimoquinta posición.

Lo curioso es que la decisión se tomó una vez finalizada la competición debido a una reclamación del equipo Haas, pues durante y después de la carrera el coche de Alonso fue considerado legal para correr por los comisarios de la FIA. Además, dicha queja se realizó 24 minutos pasado el tiempo disponible para reclamaciones, ante lo que la escudería francesa solicitó la invalidación de la misma. 

Ahora, la FIA ha compartido en un comunicado la decisión de mantener una videoconferencia con los responsables de Alpine, en la que se considerará la admisión o denegación de la protesta del equipo de Fernando Alonso respectiva a la invalidez de la queja de Haas.

En caso de ser aceptada, se celebrará una nueva audiencia con todas las partes implicadas en la que, de retirar la sanción de 30 segundo al piloto asturiano, podría recuperar la séptima plaza lograda.