El rey de Europa quiere alargar su tiranía: el Dortmund, último obstáculo para la Decimoquinta

El rey de Europa contra el equipo por el que nadie aspiraba. Quince títulos en la máxima competición continental frente a ninguno. El campeón de la Liga española ante el cuarto de la Bundesliga. Pocas finales de la Champions han sido tan a priori desiguales, con un pronóstico generalizado tan decantado. Y ahí reside el gran peligro para el Real Madrid en Wembley este sábado a las 21:00 horas.

Tensión, intensidad y olvidarse de las teóricas diferencias de nivel, siempre sobre el papel, es en lo que ha trabajado Carlo Ancelotti durante esta semana en la que, si nos atenemos a la intensidad informativa, no parece que el Real Madrid vaya a disputar el partido más importante del año, toda una final de la Liga de Campeones.

Para el Real Madrid ha sido un camino tan duro que parece que el trabajo ya haya sido realizado. La eliminatoria ante el Manchester City fue de una exigencia máxima y la forma en la que los blancos se clasificaron, en los penaltis y tras un partido agónico en el Etihad, pareció bajar las pulsaciones del equipo, probablemente exhausto por el esfuerzo mental que supuso aguantar el asedio del equipo de Pep Guardiola.

Ante el Bayern, de nuevo otra eliminatoria en el alambre, con el conjunto blanco eliminado a pocos minutos del final. Fue entonces cuando el Bernabéu hizo su magia y, con dos goles del héroe inesperado Joselu, logró una épica remontada en el tiempo de descuento.

Y tras superar a dos gigantes del continente, llega el Borussia Dortmund, un equipo con poca jerarquía y sin nombres que asusten. Un jornalero del fútbol (Niklas Füllkrug), una joven promesa rescatada del ostracismo (Jadon Sancho), un gran central que parecía ya lejos de sus mejores días (Mats Hummels) y una nómina de buenos jugadores pero lejos de ser supercracks (Julian Brandt, Karim Adeyemi…).

Pero este Dortmund es un equipo con mayúsculas. Que se lo digan al Atlético de Madrid, al que el equipo alemán le remontó la eliminatoria en el potente Signal Iduna Park, y también al Paris Saint-Germain. El campeón francés no fue capaz de hacerle ni un solo gol al equipo dirigido por Edin Terzic en 180 minutos y anuló a todo un Mbappé, lo que deja claro una de sus fortalezas: su gran defensa.

En el Real Madrid, el plan es más que claro. Thibaut Courtois será el titular –las pocas dudas que había en el debate con Lunin las ha disipado la Gripe B del ucraniano–, mientras que la defensa la formarán Carvajal, Nacho, Rüdiger y Mendy. En el medio, cuatro hombres: Kroos, Camavinga, Valverde y Bellingham; mientras que el ataque lo formarán Rodrygo y Vinícius.