España golea a Islandia y lanza un aviso de cara al Mundial de Catar

Esta España de Luis Enrique está preparada para cosas grandes. Ya lo demostró en la pasada Eurocopa y también en la Nations League. Ahora, el objetivo es el Mundial, y en el último amistoso (pese a que quedan casi ocho meses) antes de Catar 2022, dio una exhibición ante Islandia (5-0) en Riazor en la que mostró todas sus armas: presión asfixiante y juego ofensivo y, esta vez, con el premio del gol. Sin duda, una gran carta de presentación para un equipo que hace soñar a la afición española.

Los primeros 20 minutos fueron de dominio constante de España, aunque sin premio. Eso sí, las ocasiones fueron innumerables: primero una jugada por la derecha en la que Runarsson se adelantó a Morata, después un disparo ajustado desde la frontal de Koke y para acabar un gol anulado a un activo Morata por un claro fuera de juego.

El tanto merodeaba el área escandinava, y casi llegó en una jugada por la izquierda de Dani Olmo –partidazo el suyo– que el delantero de la Juventus remató pegado al palo tras tocar en un defensor.

La insistencia de Álvaro Morata tuvo su premio a los 36 minutos. Carlos Soler, el armador del juego español, dejó pasar el balón despistando a toda la defensa, y el delantero madrileño recortó con sangre fría para marcar a placer.

España estaba desatada. Su presión asfixiante, seña de identidad del equipo de Luis Enrique, no dejaba salir de su campo a los islandeses, y Dani Olmo era un puñal por su banda. Una tremenda jugada del jugador del RB Leipzig, que dejó por el camino a dos rivales, acabó con el catalán en el suelo tras ser derribado por el tercero. La pena máxima la transformó Morata.

El paso por vestuarios no hizo que España bajara el ritmo, y una fantástica apertura a la banda de Carlos Soler la recogió Jordi Alba y su centro lo remató, como pudo, Yeremy Pino de cabeza para hacer el tercero de la Roja.

El carrusel de cambios comenzó con la entrada de Ferran Torres, Marcos Alonso y Pablo Sarabia, y fueron estos dos últimos los grandes protagonistas de la segunda parte. A la hora de juego, otro gran pase de Soler encontró al lateral del Chelsea y su centro lo recogió el extremo del Sporting luso para marcar. Y poco después, una jugada casi calcada –aunque el primer centro fue esta vez de Yeremy Pino– hizo que Sarabia marcara con el pie su segundo gol tras un pase de nuevo perfecto de Marcos Alonso.

Quedaba algo más de un cuarto de hora de partido, pero la Roja no quiso hacer más sangre ante un rival noqueado y pidiendo ya la hora. España ya tenía lo que quería, un partido prácticamente perfecto para coger moral y recordarle al mundo que las semifinales de la pasada Eurocopa y la final de la Liga de Naciones no son más que el aviso de lo que puede estar por venir. El equipo de Luis Enrique será, por derecho propio, candidato a todo en Catar.