España reclama «acelerar» las relaciones con México frente a la pausa que sugirió López Obrador

España reclama «acelerar» las relaciones con México frente a la pausa que sugirió López Obrador

El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, recordó en rueda de prensa que hay unas 7.000 empresas españolas en la nación latinoamericana.

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, abogó este lunes por «acelerar» las relaciones con México, en lugar de poner una pausa, como sugirió la semana pasada el presidente del país latinoamericano, Andrés Manuel López Obrador. 

«En estos momentos, esas relaciones no están pidiendo una pausa, están pidiendo que los Gobiernos acompañemos lo que no deja de ser una aceleración año a año, desde hace por lo menos 15 o 20 años», dijo Albares este lunes durante una conferencia de prensa en Madrid. 

El canciller apuntó que hay unas 7.000 empresas españolas en México que dan empleo directo a cerca de 300.000 personas. Mientras tanto, la inversión mexicana en la nación europea asciende a 25.000 millones de euros.

«Nuestros pueblos, nuestros ciudadanos, nuestras empresas nos están diciendo que […] lo que tenemos que hacer es acelerar nuestras relaciones», agregó Albares tras mencionar los lazos históricos que unen a España con México. 

Por otra parte, el canciller apuntó que el Gobierno español defendería a sus ciudadanos y a sus empresas ante «cualquier situación». No obstante, también reconoció que las relaciones con México «son buenas» y subrayó que España desea que «sigan transitando». 

«Nos saqueaban»

El pasado 9 de febrero, López Obrador causó controversia al proponer «una pausa en las relaciones» entre México y España, tras recordar que en los sexenios anteriores se registró un contubernio entre las empresas de la nación europea y la élite política. 

«México llevaba la peor parte, nos saqueaban. Vale más darnos un tiempo, una pausa», dijo López Obrador, en referencia a los millonarios contratos que otorgó el Gobierno mexicano a empresas españolas en el sector eléctrico, petrolero y de construcción. 

Tras la polémica generada, López Obrador aclaró que la «pausa» que propuso no debía entenderse como una «ruptura», sino, más bien, como la necesidad de «serenar la relación«.