Fernando Alonso despierta con un prometedor resultado en los libres de Australia, con Sainz entre los favoritos

¿Será que a la tercera va la vencida? El gran arranque de temporada de Ferrari, que les ha convertido en referentes, ha propiciado que tanto Charles Leclerc (líder del campeonato) como Carlos Sainz (segundo) sean los grandes candidatos en cada GP. En el regreso a Australia tras dos años por la pandemia, el madrileño sabe que puede ser aquí donde logre su primera victoria en Fórmula 1.

Sainz se llevó los primeros entrenamientos libres con solvencia. Más de medio segundo le endosó a su compañero Leclerc, en una tanda en la que nadie mostró todas sus cartas (Max Verstappen se quedó a más de 8 décimas, una diferencia irreal) pero que sí dejó claro que el renovado trazado de Melbourne puede ser otro fin de semana de gloria para los coches rojos.

Aunque no todo fueron buenas noticias para él, ya que los comisarios le llamaron por estorbar a Guanyu Zhou (todo lo que no sea una simple reprimenda sin sanción será una sorpresa), no se puede negar que fue un gran arranque de Gran Premio para un Sainz que lleva tres podios seguidos (el último de Abu Dhabi y los dos primeros en Bahréin y Arabia Saudí), pero que quiere lograr la primera victoria de su carrera deportiva en Fórmula 1 más pronto que tarde.

En cuanto a Fernando Alonso, el asturiano marcó el 9º tiempo gracias a una última vuelta con neumáticos blandos que le permitió meterse en el ‘top 10’. Justo detrás de Daniel Ricciardo (los McLaren parecen haber resurgido), de nuevo claudicó frente a su compañero Esteban Ocon, que marcó el 6º crono. 

Nada influye el resultado de unos libres, pero la sensación de que el francés sigue más fuerte en este arranque de temporada está ahí.

El incidente de la sesión lo protagonizó Sebastian Vettel. El alemán, que regresa después de haber superado el Covid-19 que le hizo perderse las dos primeras carreras del año, tuvo que detener bruscamente su Aston Martin a falta de 10 minutos para el final por un incendio en la parte posterior del monoplaza.

Como ya hizo en otras ocasiones con incidentes similares, fue él mismo el que cogió el extintor y se puso manos a la obra para evitar que el fuego destrozase aún más su coche.