Golpe de autoridad de España: una clarísima candidata a ganar la Eurocopa

Mucho se ha especulado en las últimas semanas sobre qué selección está destinada a suceder a Italia como nueva campeona de Europa. Y en esas quinielas a menudo faltaba el nombre de España. Hasta hoy. Porque la Roja ha dado un golpe de autoridad con su contundente victoria ante una Croacia (3-0) que se llevó el bronce en el último Mundial y fue finalista de la Liga de Naciones. Título que, por cierto, levantó España.

Ni siquiera ese parche de campeón de la Nations League había metido al cuadro español entre las favoritas a la Eurocopa. Tampoco su balance de resultados desde que Luis de la Fuente llegó al banquillo —clasificación casi perfecta al torneo continental, con solo una derrota en ocho partidos, y haciendo 25 goles, por los cinco que concedió— ni las muestras que ha dado de que ahora es un equipo diferente.

España ha tenido que aplastar a Croacia para que quede claro de una vez, consiguiendo un registro que nunca antes había logrado en su historia: anotar tres goles en la primera mitad de un encuentro de Eurocopa. Una marca que, además, demuestra algo más: la asignatura pendiente que la Roja venía teniendo de cara a portería ya es agua pasada porque, ante el equipo de Zlatko Dalic, ha facturado sus ocasiones más claras.

Lo ha sido, por otro lado, concediendo en su seña de identidad, la posesión de balón. Y es que la tres veces campeona de Europa (1964, 2008 y 2012) ha cosechado un 46% frente al 54% de su rival. Por contextualizar, España no perdía la posesión en un partido desde hace más de una década, desde hace 111 encuentros.

¿Cómo se explica el triunfo de la Roja cediendo en el aspecto que le llevó a la gloria? Muy fácil. El equipo que ha confeccionado Luis de la Fuente es mucho más vertical y directo que el de su antecesor, Luis Enrique. Ayuda también tener dos extremos tan vertiginosos como Lamine Yamal, que este sábado se ha convertido en el futbolista más joven en debutar y ser titular en una Eurocopa, y Nico Williams. Y a un lanzador del juego, hoy vestido de asistente y goleador, como Fabián Ruiz.

Al riojano, además, no le preocupa tanto que la selección domine a sus contrincantes desde el control del esférico, sino más bien desde otros aspectos tácticos como la presión alta, la recuperación en tres cuartos de campo o la fluidez con la pelota. Tres factores que han sido claves en la victoria del combinado español.

España ha llegado a Alemania con hambre de su cuarta Eurocopa. Desde hoy, nadie se atreverá a no tomar en serio a una selección que, arrollando a Croacia, se ha cargado de razones para soñar con la medalla de campeona. La próxima parada es Italia.