IAG reduce sus pérdidas a la mitad y espera volver a ser rentable en el segundo trimestre

IAG reduce sus pérdidas a la mitad y espera volver a ser rentable en el segundo trimestre

IAG, el grupo dueño de Iberia, British Airways o Vueling, perdió 2.933 millones de euros en 2021, casi un 58% menos de lo que se dejó en 2020, el primer año de la pandemia, y logró aumentar los ingresos un 8%, hasta los 8.455 millones, a pesar de haber operado con el 36% de la capacidad con respecto a 2019, según los resultados comunicados este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Las restricciones a los viajes, sobre todo en mercados emisores como EEUU o Reino Unido, así como el impacto de ómicron, ha seguido pesando en las cifras, y aunque sí se atisbaba una recuperación, IAG sigue de cerca «los recientes acontecimientos geopolíticos con el fin de gestionar cualquier impacto potencial», ha señalado Luis Gallego, consejero delegado de IAG, en relación a la guerra desatada por Rusia en Ucrania.

El directivo confía que se está produciendo «una fuerte recuperación. Nuestros equipos en todo el grupo están aprovechando todas las oportunidades para desarrollar nuestro negocio mientras aprovechan el incremento significativo de las reservas que se produce tan pronto se levantan las restricciones a los viajes«.

El grupo espera volver a ser rentable en la segunda mitad del año y prevé una capacidad de transporte de pasajeros para este primer trimestre de 2022 del 65% de la que había en 2019 y para todo el año, del 85%.

La relajación de las restricciones ya se apreció en el tráfico del cuarto trimestre de 2021, con un 58% de la capacidad de 2019, frente al 43% del tercero y un 36% para el todo el año. Ómicron ha afectado a las reservas en enero y febrero de 2022, «pero ha tenido un impacto mínimo en las reservas para Semana Santa y verano de 2022», dice el grupo.

IAG cerró el año con un efectivo de las operaciones de 1.000 millones, mientras que la inversión en inmovilizado fue de 700 millones de euros, frente a los 1.300 millones previstos, debido al retraso de los aviones de Airbus y Boeing.

El grupo sigue dejando abierta la compra de Air Europa, una operación que debería haberse cerrado hace unos meses, pero que se ha ido complicando y aún se negocia.