Karim Benzema, el terror de los porteros: Mendy, Donnarumma, Ulreich, Karius… del punto de suerte al poder de la presión

Karim Benzema fue el gran héroe de la noche este miércoles en la visita del Real Madrid a Stamford Bridge para medirse al Chelsea en la ida de cuartos de final de la Champions League.

El francés firmó un nuevo hat-trick -venía de hacer lo propio en octavos ante el PSG- y, otra vez, demostró su gran estado de forma y sus trucos de veterano.

La continua presión que ejerce sobre los porteros, sin perder en ningún momento la intensidad, se ha traducido en gol para el Real Madrid en más de una ocasión, y, en feudo ‘blue’, esa incansable actitud supuso el tercer tanto de una noche memorable.

La presión de Benzema a Mendy logró que este se liara al tratar de quitarse la pelota de encima mientras el delantero avanzaba sin descanso hacia él, lo que el ‘9’ blanco aprovechó para sellar su nuevo trío de tantos y encarrilar el pase a semifinales. Y no es, en absoluto, la primera vez.

Real Madrid vs PSG 2021/2022: Donnarumma

No hay que irse tan atrás en el tiempo para encontrar otro procedente. En la fase anterior, en la ya histórica remontada del Real Madrid ante el PSG al que venció por 3-1 en el Bernabéu, Benzema logró el primero de sus goles gracias a la presión que ejerció sobre Donnarumma que, nervioso, se dejó quitar el balón por el francés para iniciar así su noche más memorable en Europa.

Real Madrid vs Liverpool – Final Champions 2018: Karius

En la final de la Champions de 2018, la decimotercera conquistada por el Real Madrid, Benzema volvió a mostrar sus pillerías al tapar un saque de Karius y hacer el primero de la noche en un partido en el que el portero del Liverpool tuvo un día para olvidar.

Real Madrid vs Bayern 2017/2018: Ulreich

Antes, en esa misma edición de la Champions, Benzema retrató al portero del Bayern para lograr el empate que daría la llave de la final al equipo blanco. Ulreich se vio superado por el nerviosismo que le provocaba la continua presencia del delantero francés en el área.

Al punto de suerte que hay que tener para que este tipo de estrategias funcionen se suma el alto porcentaje de culpa que tiene contar con un delantero que, a las puertas de los 35 años, está viviendo su momento más dulce y no parece que vaya a cansarse pronto.