La gran joya del atletismo de EE.UU. estalla por el ‘caso Valieva’: fue excluida de Tokio 2020 por marihuana pero «es una joven negra»

La gran joya del atletismo de EE.UU. estalla por el ‘caso Valieva’: fue excluida de Tokio 2020 por marihuana pero «es una joven negra»

El ‘caso Valieva’ ha abierto una brecha en el olimpismo cuyo fondo, de momento, no se puede entrever. La controvertida decisión del TAS, aceptada por el COI, de permitir a la joven patinadora que siga compitiendo en los Juegos Olímpicos de invierno de Pekín puede sentar un peligroso precedente, especialmente por los motivos que han dado para ello: al ser menor de edad, el perjuicio de excluirla es mayor que el de permitir que siga.

Con otros deportistas, el COI no ha sido tan laxo. Es el caso de Sha’Carri Richardson, una de las velocistas más prometedoras del siempre fértil atletismo estadounidense. En abril de 2021 había hecho un 10,72 en los 100 metros, lo que la convertía en la séptima mujer más rápida de la historia en el hectómetro, lo que unido al 10.86 en los ‘trials’ clasificatorios de su país para los Juegos Olímpicos de Tokio la colocaban inmediatamente en las primeras posiciones del ránking de favoritas para la presea en la cita olímpica. Sin embargo, dio positivo en una prueba antidoping en THC, el principio activo de la marihuana

La USADA (la Agencia Estadounidense Antidopaje) y el COI no se lo pensaron: tras pasar por un programa de terapia, el 28 de junio comenzó un periodo de inelegibilidad de un mes que, a efectos prácticos, se convirtió en una exclusión de facto de los Juegos. Fue una de las grandes ausencias de la cita olímpica, y dejó en bandeja el doblete de 100 y 200 a la jamaicana Elaine Thompson.

Mientras el mundo del deporte mira con sorpresa la decisión del COI en Pekín, Richardson no se ha mordido la lengua. En Twitter estalló con fiereza por lo que considera doble rasero del organismo olímpico, especialmente con ella que tenía un atenuante que ahora ha salido a la luz: el positivo lo dio por haber fumado marihuana durante el funeral de su madre.

«¿Nos pueden dar una respuesta sólida sobre la diferencia de su situación y la mía? Mi madre murió y no pude correr y también era favorita para quedar entre los 3 primeros. La única diferencia que veo es que soy una joven negra«, estalló por twitter la atleta.

El caso de Sha’Carri Richardson estuvo lleno de controversia. Su exclusión derivó en una batalla política, con presiones de varios congresistas, como la demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, que criticó «la criminalización y prohibición del cannabis» y la calificó como «un instrumento de política racista y colonial”. «El COI debería reconsiderar la suspensión de Richardson y de cualquier atleta sancionado por consumo de cannabis», afirmó. Ella es una de las políticas estadounidenses que están promoviendo la legalización del consumo de marihuana en el país, y forma parte del ‘lobby’ que ya ha conseguido que se produzca en varios estados.

Pero más allá del asunto político, Sha’Carri se explayó en twitter con varios mensajes en los que apunta directamente al asunto racial, además de recordar que el THC (el principio activo del cannabis) no da una ventaja competitiva demostrada y que con ella no se guardaron tantas precauciones sobre las consecuencias en su estado anímico.

«Es todo una cuestión de piel. Además, el THC no da una mejora de rendimiento. Yo di positivo en diciembre y el mundo sabe ahora por qué. Sin embargo, mi resultado se publicó en una semana y mi nombre y talento fueron masacrados por la gente. Ningún atleta NEGRO ha estado a punto de competir cuando un caso está en curso. ¡No me importa lo que digan!», ha escrito en varios tuits.

Sha’Carri Richardson dio positivo en un test antidoping en diciembre de 2020, apenas un mes antes de la entrada del nuevo reglamento de la Agencia Mundial Antidopaje que dejó de considerarlo una sustancia prohibida.

Desde enero de 2021, la AMA incluyó en su reglamento las llamadas «sustancias de abuso», que básicamente son drogas recreativas como la marihuana, la cocaína, el éxtasis o la heroína. Estas se diferencian de las sustancias dopantes en que no dan una mejora competitiva como tal, y que su positivo no se considerará motivo de castigo siempre que no sea en un control durante una competición. En el caso de Richardson, al ser un positivo que no se dio en una prueba, con la normativa actual no habría sido castigada.