La guerra en Ucrania dinamita la cerámica: el coste de producción supera al precio de venta

La guerra en Ucrania dinamita la cerámica: el coste de producción supera al precio de venta

En Castellón se asienta el clúster cerámico español, líder europeo y segundo exportador mundial. La facturación media anual del sector en la última década se sitúa en 3.500 millones de euros y da empleo directo a más de 16.000 personas.

La internacionalización del sector cerámico y su dependencia absoluta del gas, así como de la arcilla que importa de Ucrania, ha provocado que el ataque de Rusia haya dinamitado la rentabilidad de los hornos azulejeros. «Con el precio actual del gas, el coste de producción ya supera al precio medio de venta que se registró en 2021 y que se situó en 7,10 euros el metro cuadrado», afirman los empresarios del sector.

Otra de las preocupaciones de la industria es el cierre comercial del que es uno de sus principales mercados de exportación: la Federación Rusa. De hecho, Castellón es la tercera provincia española que más exporta a los mercados ruso y ucraniano, con unas ventas que en 2021 superaron los 175 millones de euros y crecieron un 23% en tasa interanual.

El ataque de Rusia a Ucrania ha puesto al borde del precipicio al sector cerámico. «Lo que no consiguió la pandemia del coronavirus lo puede conseguir la guerra en Ucrania», alerta Fernando Roig, presidente del Grupo Empresarial Pamesa, primer fabricante de azulejos en Europa y sexto en el mundo.

En estos momentos, Pamesa no tiene sobre la mesa paros de producción o presentación de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), pero evidentemente son posibilidades que se explorarían en función de la evolución de los precios del gas. «Pagando el gas cinco o seis veces más caro que hace un año nos vemos abocados a nuevas subidas de precios de los productos para mantener la rentabilidad, pero no sabemos si los mercados serán capaces de soportar nuevos incrementos sobre los que ya hemos aplicado en los últimos meses para sobrevivir», lamenta Roig.

El presidente de Pamesa recuerda que, en estos momentos, «no hay sustitutivo al gas natural en el proceso de producción cerámica». «Estamos investigando en la introducción del hidrógeno verde en el proceso productivo, pero se requiere una adaptación complicada que será lenta y, además, el precio del hidrógeno verde actual tampoco favorecería este cambio energético», explica Roig.

En el Grupo Porcelanosa la preocupación no es menor. «La repercusión del precio del gas sobre la producción cerámica es crucial y ha aumentado en los últimos meses de manera vertiginosa, no estamos hablando de una afección menor, está en juego el futuro de toda la industria», indica el director ejecutivo de Porcelanosa Grupo, Silvestre Segarra.

«El precio del gas nos afecta de manera directa e inmediata, pero a corto plazo existe otra gran incógnita: qué pasará con el suministro de arcilla», se pregunta el directivo de Porcelanosa Grupo. «La búsqueda de alternativas al suministro de arcilla no es fácil», advierte Segarra.

Y las preocupaciones no terminan aquí. Las sanciones comerciales impuestas a Rusia echan el cierre a un mercado que está en el top 10 de la exportación de Tile of Spain. «Las cargas estaban preparadas para acometer los envíos, que se han paralizado, y no sabemos qué pasará con la mercancía que ya está enviada. Aunque lo más preocupante es que tampoco sabemos qué pasará con este mercado en el medio y largo plazo», indica el directivo de Porcelanosa Grupo.

La Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (Ascer) ve con enorme preocupación cómo la senda alcista del precio de un inputs tan vital para su funcionamiento como es el gas sigue descontrolada, y cómo desde el Gobierno de España no hay una mayor sensibilidad ante esta situación. «Los consumidores intensivos en gas reclamamos al Gobierno de España que adopte un paquete de medidas de forma urgente para hacer frente a los elevados precios del gas, como la puesta en marcha de un Estatuto de Consumidores Gasintensivos similar al desarrollado para los consumidores electrointensivos», apunta Alberto Echavarría, secretario general de la patronal azulejera española.