La opinión de Elías Israel: Mbappé es colosal, pero el Madrid es aún más grande

La opinión de Elías Israel: Mbappé es colosal, pero el Madrid es aún más grande

Contagiado por el aliento de su parroquia fuera y dentro del estadio, el Madrid salió con la pasión necesaria ante el PSG en un clásico partido de Copa de Europa. El ambiente era de remontada. El equipo de Ancelotti salió presionando arriba mordía, robaba, pero sin terminar jugadas.

El equipo francés aguantó sin agobios el primer chaparrón y empezó a demostrar sus dos velocidades: la pausa de Messi, Verratti o Neymar o el vértigo de Mbappé. Cada vez que el astro francés galopaba, el Bernabéu contenía la respiración. La escuadra de Pochettino se fue adueñando del balón, desgastando al Madrid que perseguía fantasmas, entre paredes cortas y metiendo al equipo blanco cada vez más cerca de Courtois.

Dominando la escena como nadie, sabedor de que el planeta fútbol le miraba, disfrutando de ser el centro de las portadas por encima de Messi y Neymar, gozando bajo el foco principal, Mbappé se convirtió en una pesadilla para la defensa blanca. Marcó tres, aunque solo valió uno. Estratosférico en la carrera, en la definición, en la improvisación. Un auténtico fuera de serie.

Sin embargo, el Madrid es gigante. Tiene un idilio impresionante con esta competición. Se agarró al partido con todas sus fuerzas. Empezó a aprovecharse de los errores en la salida de balón del PSG y encontró la inspiración de Benzema. El Bernabéu se puso en combustión. Al equipo francés se le apagaron las estrellas y se le empezaron a aparecer todos los fantasmas de sonoros batacazos en la Champions. 

El Madrid tiene las estrellas de la eternidad, las de 13 Champions League y un delantero que lleva 30 goles esta temporada y que ha superado a Di Stéfano en la tabla de goleadores históricos del club blanco, con 309. Benzema eclipsó la exhibición de su compatriota. El ‘miedo escénico’ del Coliseo blanco pudo con el de Mbappé. Mientras el Bernabéu volaba, el PSG se diluyó como un azucarillo. Los Reyes de Europa sacaron brillo a su corona. Mbappé es colosal, pero el Madrid, en la Copa de Europa, es aún más grande.