La purga en Alpine se cobra otra víctima, Alain Prost: ¿el barco hace aguas o el equipo de Alonso suelta lastre?

El arranque de 2022 está siendo ciertamente convulso en Alpine, al menos en sus despachos. La salida de Marcin Budkowski, director ejecutivo de la escudería, amén del silencio en torno a la figura de Davide Brivio (que todavía no está claro qué aporta), dejan de momento a Laurent Rossi, CEO, como única cabeza visible dentro de la dirección de la escudería anglofrancesa.

La última salida no resulta tan relevante a efectos prácticos pero sí mediáticos. Alain Prost, consejero del equipo desde 2015, no ha renovado su contrato (que era anual) por lo que su cargo quedará vacante y, posiblemente, no se renueve. Su presencia en el equipo no era más que de consultor de lujo, una figura cuya función nunca quedó clara del todo y que realmente decidía muy poco. Más allá de aportar su rostro y charlar con los pilotos, el tetracampeón del mundo era un lujoso jarrón chino que poco o nada influía en el rendimiento real.

Su salida invita a una lectura un poco más profunda. Las marchas de Budkowski y Prost, con apenas unas semanas de diferencia, se producen en un momento crítico. Con el coche de 2022 en la última fase de su desarrollo, las altas esferas del grupo Renault tienen claro que para que El Plan salga bien deben contar con las personas adecuadas. Una mala dirección puede dar al traste con un proyecto ganador, si bien no queda claro quién dejó a quién: ¿han sido despedidos o han huido?

La marcha de Budkowski se va a paliar en breve. Se espera que antes de los test de pretemporada en Barcelona, previstos para la última semana de febrero, ya esté bien asentado Otmar Szafnauer, que previsiblemente ejercerá de jefe de equipo absoluto como ya hiciera en Force India/Racing Point y su evolución Aston Martin en las últimas temporadas. Un hombre con conocimientos de gestión, con buen entendimiento de las claves técnicas (bregó bastante bien con las acusaciones de que el monoplaza de 2020 era un Mercedes rosa) y políticamente agresivo si hace falta. Justo lo que necesita Alpine.

Con la limitación presupuestaria que asume la Fórmula 1 ya desde la pasada temporada, en el Grupo Renault (con su presidente Luca de Meo a la cabeza) no están dispuestos a tirar el dinero en el equipo de Fórmula 1. El proyecto está pensado a medio plazo, por lo que los éxitos no tienen por qué llegar este mismo 2022… aunque sí preparar el proyecto para cuando se puedan producir.

En este sentido, la posición de Prost sobraba. No fue el Niki Lauda que esperaban en Alpine, ni mucho menos, y su función en los Grandes Premios (no fue a todos) se centró en seguir las carreras desde el garaje, ejercer de comentarista en Canal+ Francia y poco más. Nada que ver con la labor que tenía el desaparecido tricampeón austríaco, que sí tenía voz y voto mano a mano con Toto Wolff en Mercedes, asumiendo el rol de mentor para Lewis Hamilton y para el propio Wolff en los momentos de crisis.

A diferencia del heptacampeón del mundo, ni Fernando Alonso ni Esteban Ocon tienen un carácter tan volátil como para necesitar una figura paternal como lo fue Lauda (que fue rival, compañero y enemigo por este orden de Prost en los años 80 del siglo pasado) en Mercedes. El asturiano, que en este 2022 será el piloto de mayor edad en la parrilla, y el francés ya caminan solos con comodidad, como demostraron en 2021 con su victoria en Hungría y el podio de Catar.