Las barreras al crecimiento de las pymes cuestan 1,2 millones de empleos al mercado laboral

Las barreras al crecimiento de las pymes cuestan 1,2 millones de empleos al mercado laboral

El reducido tamaño de las pymes españolas es una de las debilidades estructurales de la economía de cara a la recuperación posterior a la pandemia. Una debilidad que tiene su coste en términos de competitividad y empleo. Pero lo cierto es que cuando el tejido empresarial se enfrenta a un ciclo como el actual y trata de ganar tamaño, se enfrenta a barreras fiscales, contables, laborales, financieras y de competencia que limitan el éxito del proceso, según un informe elaborado por Cepyme, la patronal de la pequeña y mediana empresa..

El límite más claro en la evolución del crecimiento de las empresas españolas se sitúan en el tamaño de su plantilla. Las empresas tratan de esquivar el escalón principalmente de los 50 trabajadores, ya que las cargas que asumen por ampliar su plantilla en solo un trabajador «desalienta dicha ampliación», explica Cepyme en su informe sobre la situación de estos negocios.

La conclusión más destacada es que España crearía cerca 1,2 millones de empleos, aumentaría el PIB un 5,2% y elevaría las exportaciones totales un 5,2%, si se fomentara que la empresa española tenga el mismo tamaño que la media de la Unión Europea, según el presentado por el presidente de esta organización, Gerardo Cuerva.

Cuerva ha destacado que equiparar el tamaño empresarial en España al de la media europea también elevaría las ventas de las compañías en 246.000 millones de euros de manera agregada, expandiría la masa salarial en 29.000 millones de euros e incrementaría la recaudación fiscal en cerca de 20.000 millones sin tener que elevar los impuestos.

«En ninguna de las reformas y contrarreformas que se están planteando está la imperiosa necesidad de aumentar el tamaño de las empresas», ha lamentado Cuerva, que ha añadido que esto resta productividad y competitividad a la economía española, además de conllevar sueldos más bajos que la media europea.

Las consecuencias de estas dificultades regulatorias se aprecian al comparar el tamaño medio y actividad de las pymes españolas, que suponen más del 98% del tejido empresarial total, con el del resto de países europeos. Mientras que la empresa media española ocupa a 4,7 personas, una empresa media de la Unión Europea da empleo a 6. De hecho, en Alemania, Reino Unido y Austria el tamaño medio de las empresas duplica al de España. La capacidad se transmite al volumen de negocio, done una empresa española media factura anualmente 1,1 millones de euros mientras que una empresa europea factura en promedio, 1,4 millones, un 32% más. Por ejemplo, las ventas por empresa en Alemania e Irlanda prácticamente triplican las de una firma media española.

La conveniencia de que las pequeñas y medianas empresas ganen tamaño está muy relacionada con la productividad. Las empresas más grandes tienen, en promedio, una productividad más elevada que las pymes por poder financiarse a tipos de interés más ventajosos y tener más posibilidades de captar talento o innovar, características que llevan a las empresas de menor tamaño a tener una menor resistencia ante las crisis y una vida más corta.

La patronal de las pymes demanda que se facilite a las pymes la posibilidad de superar estas barreras rebajándolas temporalmente, es decir, estableciendo una moratoria para que los negocios consoliden su crecimiento antes de cumplir con sus obligaciones, tras 4 años de aumentar y mantener su tamaño. «Esta flexibilidad facilitará a la empresa su estabilidad para asumir las nuevas cargas», propone.

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