Las claves del ‘caso Rubiales-Piqué’: conflicto de intereses, favores, comisiones y silencios misteriosos con la Supercopa de trasfondo

Los audios intercambiados entre el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, y el central del Barça Gerard Piqué que esta semana ha publicado en exclusiva ‘El Confidencial’ han provocado un terremoto en la actualidad deportiva de la semana.

Una ‘extraña pareja’ cuya relación tiene un trasfondo de interés común: la Supercopa de España en Arabia Saudí. El mandamás del fútbol español por el beneficio económico para su institución y los clubes y el futbolista para la empresa que le proporciona una carrera secundaria y futura más allá de los terrenos de juego. 

Sin embargo, el conflicto ético que acarrea esta relación comercial entre el hombre que gestiona el fútbol nacional y un jugador en activo de uno de los equipos más laureados de la competición se ha convertido en uno de los escándalos más colosales que se recuerdan. 

La comisión para Piqué y Kosmos

La primera entrega del serial del citado diario sobre la relación entre ‘Rubi’ y ‘Geri’, como ambos se llaman cariñosamente en los documentos difundidos, soltaba la bomba: Gerard Piqué había cobrado, como presidente de su empresa, Kosmos, una comisión millonaria por llevar la Supercopa de España a Arabia Saudí tras participar en las negociaciones y abrir la vía a la RFEF para llevar a cabo el proyecto.

En seguida surge la pregunta: ¿no existe un claro conflicto de intereses en el hecho de que un futbolista en activo de un club con muchas opciones de disputar ese torneo sea el artífice del mismo con la complicidad y la ayuda de la RFEF? Según ellos, en absoluto.

Rubiales ha aludido en ya numerosas ocasiones a la «libertad de ética» de cada individuo, que no tiene por qué ser la misma que la de la institución que preside en la que, según cuenta, no sólo uno sino hasta tres comités diferentes han avalado la operación sin hallar conflicto alguno.

Para el jugador, que asegura poder separar perfectamente una relación comercial de su carrera como central del Barça, tampoco. «Yo nunca he pedido nada», repitió con dignidad en el directo de Twitch que organizó el lunes noche para explicar su versión del tsunami.

Los Juegos Olímpicos y el grupo del Andorra

Saltó, sin embargo, todo por los aires cuando ‘El Confidencial’ reveló nuevos audios en los que Piqué le pedía ayuda a Rubiales para que intercediera con Luis de la Fuente, seleccionador sub-21 y responsable de la olímpica, para que incluyera al azulgrana, retirado de la selección en 2018 por voluntad propia, en la lista de los Juegos de Tokio. 

Asimismo, ‘Geri’ le pidió a Rubiales que incluyera al Andorra, club que adquirió y que preside, en un grupo ajeno al resto de equipos catalanes porque «siempre son los de más nivel». 

Rubiales no cumplió con esta petición aunque sí habló con De la Fuente, que no incluyó a Piqué en su lista olímpica. Los favores, pese a no cumplirse, ya estaban pedidos. 

Comisiones y un sueldo variable en función de Madrid y Barça

La comisión de 24 millones de euros que recibió Kosmos provenía de Arabia Saudí y no de la RFEF, como se ha empeñado y vuelta a empeñar Rubiales en dejar claro, para defender su maniobra de negocios y financiera legal -porque lo es- y reducir a un plano menor el cuestionado conflicto de intereses. 

Un conflicto que ha llevado a Rubiales a anunciar que va a cambiar su estructura salarial como presidente de la RFEF y eliminará las variables que hasta ahora percibía en función de la clasificación de ciertos equipos para algunas competiciones. Uno de ellos, el de Gerard Piqué. 

El robo de la información y los silencios misteriosos

Luis Rubiales no sólo ofreció una rueda de prensa de más de dos horas en la que relató de manera minuciosa -y a veces chocante por las expresiones empleadas, de la mafia a las piernas rotas o el tiro en la nuca, sin olvidar el lugar donde creció– cómo se habían desarrollado las relaciones con Piqué, sino que ha recorrido todos los programas de radio y televisión que así han requerido su presencia en estos días.

Repitiendo su argumentario -ese en el que apoya parte de su justificación en que hay 47 millones de españoles, cada uno con su ética– y pidiendo que se ponga el foco en el hecho denunciable -ya en manos de la policía- de la extracción ilegal de información de su teléfono móvil personal. 

Sin duda un punto en el que el presidente de la RFEF tiene toda la razón amén del derecho a asustarse y enfadarse, a pesar de que quizá su socio ‘Geri’ no lo entienda porque hace no tanto tiempo se jactaba de la difusión de los audios privados de otro personaje público. 

A todo este escándalo de enormes proporciones y quizá aún desconocidas consecuencias se suman ciertos silencios que dan qué pensar: el nombre de Javier Tebas, presidente de la Liga, ha sido pronunciado por las bocas de los protagonistas de esta historia y, sin embargo, tan amigo de la jarana, Tebas no se ha sumado a la fiesta. 

Revelaba Piqué que también tiene negocios a través de Kosmos con la Liga, algo que secundaba Rubiales quien, además, le ha tirado la china del «exagerado sueldo» que percibe el mandamás de la competición doméstica. Y Tebas, sin embargo, ni mu. Quizá tener más que callar haya sido la razón de frenar su habitual tendencia a decir sin tapujos lo que piensa. 

El lío está servido, la indignación caliente y las ramificaciones que pueda desarrollar aún el caso son una incógnita que se ha sumado al ya de por sí trepidante tramo decisivo de la temporada.