Las empresas españolas ven evaporarse 52.900 millones de euros en bolsa tras 12 días en guerra

Las empresas españolas ven evaporarse 52.900 millones de euros en bolsa tras 12 días en guerra

Bolsa El Ibex 35 controla el susto de los mercados y modera la caída al 1%

En los últimos coletazos de 2021, algunos análisis y previsiones para el nuevo año situaban al Ibex 35 en torno al nivel de los 10.000 puntos; ayer, en algunos momentos de la sesión, casi perdió los 7.200 enteros. Entre los pronósticos y la realidad media la invasión de Ucrania por parte de Rusia, uno de esos eventos inesperados que ha borrado prácticamente todo lo que el selectivo español había recuperado en 2021. Traducido a volúmenes, las empresas españolas que forman parte del Ibex se han dejado 52.907 millones de euros de valor desde que Putin lanzó sus tropas sobre Kiev, con el sector bancario, el sector turístico e Inditex especialmente afectados por la ofensiva.

Es cierto que la bolsa española no está aislada en ese castigo de los inversores. El conflicto ha disparado la volatilidad y las incertidumbres en los mercados, especialmente en Europa, y las cotizaciones llevan semanas resintiéndose. La pasada, sin ir más lejos, el Ibex 35 se dejó un 9% y las perspectivas para la plaza madrileña y para el resto del Viejo Continente no son demasiado halagüeñas. «La guerra se extenderá en el tiempo, derivando hacia una guerra de guerrillas que, hipotéticamente, en el plano estrictamente económico, provocará una inflación global francamente elevada que los bancos centrales no podrían reducir mediante política monetaria al tratarse de inflación de oferta y no de demanda», dicen en el departamento de Análisis de Bankinter.

Todo eso coloca a las bolsas en una situación «extremadamente vulnerable» y con riesgos al alza. «La incertidumbre y la volatilidad van a seguir siendo los factores predominantes en los mercados bursátiles, con un conflicto bélico que está durando más de lo esperado y que, cuanto más se alargue, más va a encarecer las materias primas», explica Joaquín Robles, analista de XTB.

Junto a las materias primas, también inquietan las subidas de los precios en general. La inflación ya era una de las principales preocupaciones del Banco Central Europeo (BCE) antes de la ofensiva militar de Moscú y ahora lo es más, si cabe, con la diferencia de que la subida de tipos antes se presentaba como una alternativa plausible y ahora vuelve a alejarse.

Eso explica la caída de los bancos en los últimos días. Desde el inicio de la invasión han perdido en conjunto 25.131 millones de euros, con el Santander a la cabeza, que se ha dejado 10.517 millones de euros de su capitalización; Sabadell ha perdido 1.360 millones y BBVA, 7.790 millones. Las caídas para CaixaBank y Bankinter se han llevado por delante 4.377 millones de euros y 1.087 millones de euros de su valor, respectivamente, y las perspectivas no invitan al optimismo para el sector.

Lo mismo ocurre con el turismo, que vuelve a ser golpeado por una crisis cuando apenas comenzaba a recuperarse del impacto de la pandemia. Y de nuevo el conglomerado IAG se sitúa como uno de los valores más castigados por la invasión con un impacto en su valor que le ha hecho perder 2.349 millones. Si retrocedemos en el tiempo, los efectos del coronavirus y del enfrentamiento en Ucrania han dejado a la compañía reducida literalmente a la mitad, desde los 14.389 millones de euros que totalizaba antes del Covid-19 hasta los 7.010 millones que sumaba ayer.

Amadeus también está encajando las incertidumbres turísticas, que se han traducido en 4.118 millones de euros menos en su valor, y Aena se ha dejado por el camino 2.948 millones.

El otro valor protagonista de los desplomes de las últimas semanas es Inditex. El imperio textil fundado por Amancio Ortega anunció el sábado el cierre temporal de sus tiendas en Rusia y el cese de sus ventas online en el país, también de forma temporal. La medida ha permitido atenuar las caídas de la semana anterior, pero no impidió que las acciones volvieran a terminar en rojo ayer lunes (-2,36%). En los 12 días que dura ya la ofensiva, su capitalización ha perdido 14.742 millones de euros y las firmas de inversión han reajustado sus perspectivas. Credit Suisse, por ejemplo, ha recortado de 26 euros a 21 euros su precio objetivo. «El año en curso se presenta lleno de desafíos dada la exposición de Inditex a Rusia y Europa del Este, China, el aumento de los costes de suministro y el cambio de perspectivas de los consumidores en Europa dada la subida de los precios», dice el banco.