Las órdenes de equipo de Ferrari con Carlos Sainz en México: ¿fueron correctas o le perjudicaron?

Las órdenes de equipo de Ferrari con Carlos Sainz en México: ¿fueron correctas o le perjudicaron?

Charles Leclerc y Carlos Sainz lograron 18 puntos en el GP de México, sólo uno menos que Mercedes, gracias al 5º y el 6º que consumaron respectivamente. El orden de los factores pudo ser diferente (aunque para Ferrari no habría alterado el producto) si el español no hubiera devuelto la posición a su compañero en la última vuelta.



Las órdenes de equipo, tan denostadas en el pasado como necesarias para las escuderías, volvieron a hacer su aparición aquí. Ferrari no fue la única en emplearlas en este Gran Premio, ya que Alpine lo intentó en la clasificación con un resultado mucho peor de lo que esperaban, y aunque el resultado fue bueno ha levantado cierta polémica.

Y es que no quedó del todo claro si Ferrari quería beneficiar a uno de sus dos pilotos o no. Para nadie es cómodo recibir la instrucción de ceder la posición, aunque sea por el bien común, y aunque Leclerc ya sabe lo que es sufrirlas en las Scuderia, no significa que se haya adaptado. 

Su actitud a la hora de gestionar la labor de equipo con Sainz ha quedado seriamente cuestionada.



El objetivo de Ferrari en esta recta final de campeonato es alcanzar el tercer puesto en la clasificación del mundial de constructores, con McLaren como gran rival. El incidente de Ricciardo en la salida contra Bottas y la gris actuación de Norris convirtieron la cita de México en un lugar idóneo para dar un importante paso adelante en ese reto.

En una carrera relativamente anodina, Sainz mostró más ritmo en el último tercio. En la vuelta 55 (el dorsal del madrileño, casualmente), le pidieron desde el muro a Leclerc que cediera la posición a su compañero. No lo hizo inmediatamente, puesto que aún tenía un cierto colchón y estaba doblando a Russell y a Stroll, sino que tardó tres vueltas. Sainz venía notablemente más rápido y en apenas 8 vueltas le había recortado 6 segundos.

La diferencia de ritmo entre Sainz y Leclerc tiene su explicación: el español entró a montar neumáticos nuevos mucho más tarde que su compañero, 13 vueltas, lo que le llevó a pensar que el cuarto puesto era posible. Pierre Gasly había hecho una estrategia similar a la del monegasco y había parado una vuelta después, con el objetivo de cubrirse de él en un eventual ataque a final de carrera.

Las vueltas que pasaron entre que Leclerc recibe la orden y cede el puesto con Sainz fueron suficientes como para que la distancia con Gasly pasara de unos 10 segundos a más de 12, con 12 giros para la meta. El español necesitaba sacarle más de 1 segundo por vuelta al de AlphaTauri para cazarle y luego adelantarle, algo que se antojó imposible.



A falta de dos para el final, la distancia entre Sainz y Gasly aún era de 7 segundos y el de Ferrari empezó a ser doblado. Tal y como se había pactado previamente, si Sainz no lograba el cuarto puesto, debía devolver la posición con Leclerc. Aunque en ese momento hubiera más de siete segundos entre los Ferrari, el madrileño obedeció en la vuelta 70 de 71.

Con estos datos: ¿fue perjudicado Sainz por Leclerc? Lo cierto es que el español llegó a estar más cerca de Gasly (7 segundos) de lo que nunca llegó a estar el monegasco (10 segundos) en el momento de las órdenes. ¿Hubiera llegado si Leclerc hubiese obedecido antes? Esa es la gran pregunta que no obtuvo respuesta, en parte, porque a Sainz no se le cuestionó después de la carrera en las entrevistas a pie de pista.