«Lo exhibieron como un trofeo»: La esposa de Juan Orlando Hernández presenta una denuncia por violación de derechos durante su captura en Honduras

«Lo exhibieron como un trofeo»: La esposa de Juan Orlando Hernández presenta una denuncia por violación de derechos durante su captura en Honduras

Ana García de Hernández considera que el trato que recibió el exmandatario por parte de las autoridades fue «denigrante y humillante».

La esposa del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández acudió el lunes a la sede del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) para denunciar que en el proceso de captura sus derechos fueron violados. El exmandatario se encuentra detenido en la base de las Fuerzas Especiales de la Policía en Tegucigalpa, a la espera de una posible extradición a EE.UU. por delitos relacionados con el narcotráfico. 

Ana García de Hernández se presentó ante la Conadeh, en medio de una gran cobertura mediática, para realizar la denuncia sobre el trato que habría recibido el expresidente cuando fue apresado en su vivienda ubicada en la capital hondureña, el pasado 16 de febrero, en medio de un fuerte operativo militar y policial.

La imagen de Hernández esposado, encadenado y con un chaleco antibalas fue ampliamente difundida por los medios de comunicación, luego de que el magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Edwin Francisco Ortez Cruz ordenara prisión provisional.

¿Qué denuncia la esposa del exmandatario?

En una declaración a la prensa, a las afueras del Conadeh, García dijo que Hernández fue tratado de manera «denigrante y humillante«, por parte de las autoridades, y señaló que estas «permitieron el uso de grilletes y de cadenas» y lo «exhibieron públicamente como un trofeo». Además, asevera que se le hizo un examen médico en presencia de los medios de comunicación «buscando denigrarlo».

En su opinión, «se actuó de manera arbitraria e ilegal» en el procedimiento de captura y por ello le solicitó a la comisionada de Derechos Humanos, Blanca Izaguirre, que «pueda apersonarse» para conocer la situación en la que está su esposo y que investigue si fueron violentados sus derechos humanos.

Hernández se encuentra retenido en la base de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional en Tegucigalpa, donde según informó el propio cuerpo policial, ahora hay cinco anillos de seguridad en el interior y exterior.

La exprimera dama también expresó que su casa fue «rodeada por más de 600 elementos del orden público, fuertemente armados», como pudo verse en las imágenes y reportes noticiosos que circularon en las redes y medios.

Según agregó, los funcionarios «llegaron con el deseo de ingresar» a su vivienda «y no se les permitió» porque «no podían hacer ninguna detención» hasta que fuese autorizada por el magistrado de la Corte, como ocurrió posteriormente.

Un comunicado previo

Antes de esta visita al Comisionado de Derechos Humanos, García publicó el pasado sábado en sus redes una «denuncia pública» sobre la «violación de derechos humanos» durante la detención de su pareja.

En el escrito, asevera que su esposo fue detenido «bajo un proceso que violentó el derecho a la dignidad humana«, el «estado de inocencia» y los tratados internacionales en materia de derechos humanos.

Del mismo modo, aseguró que se invadió «de forma abrupta» su privacidad y que durante las 17 horas, en las que las autoridades se mantuvieron en el lugar esperando la orden del juez, temieron por sus vidas e integridad física. «Enfrentamos el horror«, añadió.

En el texto también se refiere a que las «Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos prohíben el uso de cadenas, grilletes y otros instrumentos de coerción física (…) que sean degradantes o que causen dolor».

Sobre el proceso en contra del expresidente hondureño, el pasado lunes se conoció que el juez Ortez Cruz, que le dictó prisión provisional, admitió un recurso de apelación de la defensa que solicitó arresto domiciliario para el exmandatario, recoge La Prensa.

La primera audiencia se hizo el pasado miércoles y se espera que la segunda se realice el 16 de marzo, para la evaluación de pruebas.

La acusación

Las autoridades judiciales estadounidenses acusan a Hernández, quien entregó el cargo a finales de enero tras ocho años en el poder, de participar en «una conspiración violenta de narcotráfico» que transportó unos 500.000 kilogramos de cocaína con destino a territorio estadounidense.

En este sentido, Hernández enfrenta cargos por tres presuntos crímenes: conspiración para importar una sustancia controlada a los EE.UU. desde un lugar fuera del mismo, que incluye la fabricación, posesión y distribución de la droga; uso y porte de armas de fuego o ayudar e instigar a su uso, como ametralladoras y dispositivos destructivos, en apoyo para el tráfico de los narcóticos; y otro más relacionado con el porte de armamento.

En marzo del año pasado, su hermano, el exdiputado Juan Antonio Hernández, fue condenado a cadena perpetua en EE.UU. precisamente por delitos de narcotráfico. En ese momento, las autoridades estadounidenses ya señalaban la implicación del exmandatario. 

El pasado 7 de febrero, el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, informó que Hernández había sido incluido en el listado estadounidense de personas señaladas de corrupción o de socavar la democracia en El Salvador, Guatemala y Honduras.