Los países desarrollados inyectan en el mercado 60 millones de barriles de crudo para frenar la subida del petróleo

Los países desarrollados inyectan en el mercado 60 millones de barriles de crudo para frenar la subida del petróleo

Los grandes países industrializados inyectarán 60 millones de barriles de petróleo en el mercado para frenar la subida del barril de petróleo, que ha vuelto hoy a superar la barrera psicológica de los 100 dólares sanciones económicas dificultan el pago de las compras de crudo y gas natural a ese país. la mitad de esos 60 millones de barriles procederá de Estados Unidos, y el resto de Europa y Asia.

Liberar barriles de las reservas estratégicas es algo relativamente frecuente, que se aplica sobre todo desde finales de la década de los noventa, cundo Bill Clinton era presidente de Estados Unidos. Hace pocos meses, Estados Unidos llevó a cabo esa medida para frenar la subida del precio del petróleo, que estaba amenazan con provocar una subida de la inflación y de dañar todavía más la popularidad del presidente de ese país, Joe Biden.

La medida llega justo cuando las grandes petroleras europeas están saliendo de Rusia. La empresa pública noruega Equinor, la angloholandesa Shell – la mayor petrolera privada del mundo por facturación -, y la británica BP – la tercera – han anunciado que se deshacen de sus participaciones en empresas y proyectos rusos, lo que supondrá un golpe para sus cuentas de resultados. La estadounidense Exxon no ha anunciado ninguna decisión, aunque parece poco probable que sea capaz de aguantar en ese país.

Entretanto, el Gobierno ucraniano ha logrado colocar 277 millones de dólares (249 millones de euros) de deuda en el mercado internacional. La colocación ha estado marcada por los problemas técnicos, dado que Ucrania ha tenido que desconectar gran parte de sus sistemas de comunicación para protegerlos de los ciberataques rusos, pero también por una tremenda simpatía por parte de los inversores. De hecho, Kiev ha sido capaz de colocar esa emisión al mismo interés al que estaba la deuda ucraniana antes de la invasión.