Los señalados de la sonora goleada del Barça al Madrid en el Bernabéu: todo un despropósito de Ancelotti y los suyos

El Real Madrid cayó de manera estrepitosa en la visita del Barça al Santiago Bernabéu, en un Clásico en el que Xavi le ganó la partida a Ancelotti y los azulgrana pasaron por encima de los blancos. 

Sería fácil terminar este análisis con rapidez y, sin duda certeza, si dijéramos que los señalados en el equipo madridista son todos. Sin embargo, profundizaremos algo más en lo que es uno de los desastres del Real Madrid más sonados de los últimos años.  

No por perder contra el FC Barcelona, sino por la manera en que los de Ancelotti se plantaron sobre el césped, absolutamente perdidos en un partido en el que no hicieron nada y en el que el Barça fue infinitamente superior. 

El primero que debe recibir culpa por la derrota es Carlo Ancelotti. En ausencia de Benzema -sin el que este equipo no parece funcionar-, optó por meter a Valverde en el centro del campo, con Rodrygo y Vinícius arriba y dejar a Modric libre en un experimento en el que el croata actuó de falso nueve. 

A medida que caían los goles del Barça, caían los cambios de Carletto, cuya idea genial para frenar el desastre fue sacar a Mariano y Camavinga en el descanso y a Lucas y Asensio a falta de 20 minutos. 

Xavi le dio una lección al entrenador madridista que será recodada en el Bernabéu y que provocó mucha indignación en redes sociales.

Dani Carvajal fue otro de los malparados tras el Clásico. Erró en el primer gol, absolutamente superado por Ferran y compañía, en otro mal partido del lateral, que fue sustituido al descanso.

Uno que tampoco se salva es Militao, que acostumbra a ser un buen seguro defensivo para el Madrid, junto a Alaba -quien tampoco tuvo su mejor noche-, pero que ante el Barça estuvo desbordado, aunque es justo apuntar que estuvo así todo el equipo y no personalizar la debacle en la figura del brasileño. 

Vinícius no fue suficiente en la delantera en ausencia de Benzema y apenas halló oportunidades de cara a la meta de Ter Stegen. La más clara que tuvo la desperdició solo ante el portero alemán y tirándose escandalosamente reclamando un penalti inexistente. 

Ninguno de los jugadores madridistas dio la talla ante el eterno rival, en un monólogo azulgrana cuyo resultado es incluso hasta leve para lo que podía haber sido.

El parón de selecciones debe servirle al Real Madrid para reflexionar y hallar soluciones para el tramo final de la temporada porque parece imposible que se les escape la Liga, pero los de atrás vienen pisando fuerte.