Por Iván Acosta
Hola, ¿qué tal?
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, arremetió contra la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, por revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS) del que gozaban unos 350.000 venezolanos en el país norteamericano. Asimismo, señaló al secretario de Estado, Marco Rubio, y a la congresista republicana María Elvira Salazar como los principales responsables.
«Rechazo y repudio el intento criminal de quitarle el TPS a los migrantes», expresó Maduro en un discurso retransmitido por la televisión pública, en el que enfatizó que es «toda la mafia de Miami la que ha pedido quitarle este estatus» a los ciudadanos de Venezuela.
El mandatario afirmó que el objetivo es «reunir a las familias venezolanas en un país más recuperado y fuerte», ahora que se ven obligados a regresar. “Más temprano que tarde, en una Venezuela recuperada, próspera y fuerte, todos los migrantes regresarán al seno de la familia y reunificaremos a toda la familia venezolana”, declaró, antes de añadir que los reciben «con los brazos abiertos para seguir trabajando hacia el futuro».
En ese sentido, subrayó que es el momento de «construir un país más sólido» en «la única tierra y patria bendita que tenemos». “Hagámosla grande, para que vuelvan todos esos migrantes que tuvieron que irse por la guerra económica y (…) a quienes les hicieron creer que iban al paraíso y terminaron en la tragedia americana”, aseveró.
Sus palabras llegan un día después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos permitiera a la administración Trump revocar este estatus a miles de migrantes del país caribeño, para facilitar su posible deportación. El máximo tribunal estadounidense falló a favor de la propuesta, que busca poner fin a esta protección, vigente desde la etapa del expresidente Joe Biden en la Casa Blanca.
La medida adoptada por Biden había facilitado que los venezolanos pudieran seguir beneficiándose de una protección específica hasta octubre de 2026, lo que les permitía trabajar legalmente en Estados Unidos y los protegía de deportaciones inminentes.
HASTA LA PRÓXIMA, AMIGOS.