Por Iván Acosta
Hola, ¿qué tal?
El senador Marco Rubio y varios congresistas estadounidenses condenaron este lunes el fallo de un tribunal colombiano que declaró al expresidente de Colombia, Álvaro Uribe (2002-2010), culpable de los delitos de soborno y fraude procesal.
“El único delito del expresidente colombiano Uribe ha sido luchar incansablemente y defender su patria”, afirmó Rubio en la red social X.
El senador denunció, además, que el fallo de la jueza Sandra Heredia se debe a una supuesta politización de la justicia en Colombia.
“La instrumentalización del poder judicial colombiano por parte de jueces radicales ha sentado un precedente preocupante”, añadió.
Las críticas de Rubio estuvieron acompañadas por comentarios similares de congresistas estadounidenses, como los representantes por Florida, María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart, entre otros.
“Hoy no se hizo justicia en Colombia. Se consumó una infamia contra Álvaro Uribe, el hombre que rescató al país del terrorismo y enfrentó a las FARC cuando nadie más se atrevía. Lo condenan porque se negó a pactar con criminales, porque es un obstáculo para la izquierda radical que quiere tomar el poder y convertir a Colombia en otra Venezuela”, expresó Salazar en X.
“Desde Estados Unidos, alzamos la voz: ¡Uribe no está solo! ¡Los colombianos decentes y amantes de la libertad están con él!”, agregó.
En el mismo tono se expresó Díaz-Balart, quien calificó la decisión judicial como parte de un “juicio farsa, una persecución política y una cacería de brujas contra el expresidente Álvaro Uribe», lo que, según él, representa «una evidente violación del Estado de derecho”.
Además, lamentó “el avance de fuerzas de extrema izquierda del presidente actual, Gustavo Petro”, las cuales —según dijo— deterioran la democracia y la seguridad en Colombia.
Este lunes, Uribe fue hallado culpable de dos delitos: soborno en actuación penal y fraude procesal, en un juicio que él considera producto de una persecución política por parte de la izquierda.
Este fallo abre la posibilidad de que el expresidente, de 73 años, deba cumplir pena de prisión.
Hasta la próxima, amigo.