Mijail Fridman dimite del consejo del fondo que controla Dia tras ser incluido en la lista negra de Bruselas por la guerra en Ucrania

Mijail Fridman dimite del consejo del fondo que controla Dia tras ser incluido en la lista negra de Bruselas por la guerra en Ucrania

El magnate ruso Mijail Fridman, dueño de la cadena de supermercados Dia, impugnará las sanciones impuestas por Bruselas como respuesta a la invasión de Ucrania por parte de Rusia al considerar que son falsas e infundadas.

Fridman es accionista mayoritario de Dia, empresa en la que participa con más de un 70% a través del fondo LetterOne.

También es fundador del Grupo Alfa, al que pertenece AlfaBank, y de la mayor cadena de supermercados de Rusia X5. El comunicado, al que ha tenido acceso El Mundo, lo firma también la firma Petr Aven, accionista del fondo. Ambos han dimitido del consejo de Letterone, donde sumaban menos del 50%, según fuentes del fondo.

Ambos «están profundamente conmocionados por las alegaciones manifiestamente falsas que se hacen en el Reglamento de la UE que pretenden justificar la base sobre la que han sido sancionados», dice el comunicado.

Las sanciones implican la congelación de sus bienes, entre otros. Fridman, cuya fortuna se estima en 15.500 millones de dólares, según Forbes, vive actualmente en Londres.

Ambos impugnarán «la base infundada para la imposición de estas sanciones» para revertir «el daño injustificado e innecesario al medio de vida y a la prosperidad de sus muchos empleados, clientes, socios y partes interesadas».

Precisamente hace dos días el empresario, que nació en Ucrania aunque estudió y desarrolló carrera en Rusia, envió una carta a los empleados de LetterOne en la que se pronunciaba en contra de la guerra, aunque sin entrar en consideraciones políticas.

Tanto Fridman y Aven aseguran que «no tienen ninguna relación financiera o política con el presidente Putin o el Kremlin» y rechazan por tanto las sanciones impuestas por Bruselas.

Fridman niega que haya «cultivado fuertes lazos» con la administración de Vladimir Putin, también niega ser un «alto financiador ruso y facilitador del círculo íntimo de Putin» y que haya logrado adquirir activos estatales a través de conexiones gubernamentales, tal y como sospecha Bruselas.

Además, Fridman se describe como «inversor a largo plazo, comprometido con empresas europeas que emplean a decenas de miles de personas en Reino Unido y Europea».

«Se trata de falsedades malintencionadas y deliberadas, pura y simplemente, producto de fantasías históricas y teorías conspirativas ideadas por individuos particulares con su propia agenda», señala.

En la carta enviada a sus empleados de Letterone, hace hincapié en el hecho de que nació en Ucrania y que ha pasado parte de su vida «como ciudadano de Rusia, construyendo y haciendo crecer negocios».

«No hago declaraciones políticas. Soy un hombre de negocios con responsabilidad para con muchos miles de empleados en Rusia y Ucrania. Estoy convencido de que la guerra nunca puede ser la respuesta«, señalaba en su carta.