Naturgy pierde 3.290 millones al desplomarse un 12% en bolsa tras anunciar su escisión en dos empresas

Naturgy pierde 3.290 millones al desplomarse un 12% en bolsa tras anunciar su escisión en dos empresas

Proyecto Géminis Naturgy separa sus negocios y se divide en dos empresas cotizadas

Naturgy eligió los últimos minutos de cotización del jueves para dar a conocer su plan para dividirse en dos compañías cotizadas diferentes, un plan de reorganización interna que han bautizado como ‘Operación Géminis’. Los inversores no tuvieron ayer tiempo de reaccionar al anuncio, así que su veredicto ha llegado este viernes y se ha traducido en un desplome del 11,94% de la compañía presidida por Francisco Reynés y una pérdida de capitalización de 3.287 millones de euros.

Los títulos han cerrado la semana en 25 euros -frente a los 28,4 euros por acción del jueves-, situando su valor bursátil en 24.250 millones de euros, y todo ello a pesar de que el equipo directivo de la energética ha pasado buena parte de la sesión de hoy explicando a los inversores los detalles de su estrategia.

La intención de la energética es crear dos empresas con la misma estructura accionarial, una centrada en las infraestructuras reguladas (transporte y distribución de energía) y otra en los negocios liberalizados, entre ellos el de renovables, y con un valor conjunto cercano a los 40.000 millones de euros, sumando su capitalización a día de hoy de unos 27.000 millones de euros y la deuda a cierre del año pasado de casi 13.000 millones de euros. La reorganización supondrá también la entrada en el consejo de administración al fondo australiano IFM, que posee el 12 % de la empresa tras la OPA lanzada el año pasado.

Tal y como dijo Reynés ayer en el anuncio de la estrategia, la compañía espera finalizar el análisis de la operación en los próximos meses, con el objetivo de ejecutar la escisión a lo largo de este año, después de someterlo a la aprobación definitiva por parte de la junta general de accionistas.

Este viernes se han concretado aún más los plazos. Según Manuel García Cobaleda, secretario del consejo de Naturgy, el proceso de separación se llevará a cabo en tres fases: en la primera, la de análisis del proyecto, la compañía, con la ayuda de asesores externos, revisará a fondo el diseño de la operación, una labor que estima que podría estar lista en torno al mes de abril, tal y como recoge Europa Press.

En la segunda fase se deberán definir al detalle los dos perfiles de las dos nuevas compañías, trabajo que podría culminar en torno al verano. En último lugar, corresponderá al consejo de administración convocar en «otoño» una Junta Extraordinaria de Accionistas para dar luz verde a la escisión y, pasados unos dos meses, en torno al mes de diciembre, culminar finalmente la separación formal.

Durante la conferencia de analistas, el presidente de Naturgy ha recordado que las dos sociedades resultantes cotizarán en bolsa y que tendrán la misma composición accionarial, liderada por Criteria, el holding de participadas de La Caixa, que controla un 26,7%.

A preguntas de los analistas, Reynés ha aclarado que las nuevas compañías, llamadas ahora de forma provisional MarketsCo -Mercados- y NetworksCo -Infraestructuras-, no incorporarán fórmulas de lock up a sus accionistas, es decir, un compromiso formal que impida vender sus acciones durante un determinado período de tiempo.

Reynés también ha defendido que la división de Naturgy en dos compañías no implica el incumplimiento del plan estratégico hasta 2025, presentado el pasado julio y que comprometía una inversión de 8.700 millones en renovables y otros 4.100 millones en redes. «El plan estratégico no está acabado y no se altera, sino que se ha dividido en dos»

El proyecto tampoco implicará la parálisis de la política de adquisiciones de la compañía. «No desmantelamos el departamento de fusiones y adquisiciones», ha dicho el presidente, dejando la puerta abierta a futuras operaciones incluso antes de la escisión. En cuanto a la política de dividendos, también ha dado a entender que se mantendrán los compromisos previstos en el plan estratégico. «Este proyecto no va de eficiencias, sino sobre creación de valor», ha defendido Reynés.

Sin embargo, los inversores hoy se han mostrado recelosos respecto a la operación y ha terminado la sesión bursátil como el farolillo rojo del Ibex 35. «La operación no era esperada por el mercado que, sin embargo, plantea cierto sentido al separar la actividad centrada en generación y comercialización de energía en todas sus vertientes, y aquellas orientadas a la gestión de infraestructuras de gas y electricidad. Todo ello para lograr optimizar el proceso de transición energética en el que está inmerso el sector. El mercado parece haber tomado con interés esta noticia y los 30 euros, máximo histórico, marcan el nivel objetivo en el corto plazo», apunta Javier Molina, portavoz de la plataforma de inversión eToro en España.

«El objetivo que busca Naturgy con esta escisión es que cada una las dos compañías se focalice en sus actividades respectivas y optimizar la estructura del grupo. Al estar acotados los riesgos y negocios de cada grupo, permitirá focalizarse mejor en la búsqueda de oportunidades y de financiación», explican en el departamento de Análisis de Bankinter. «Además, podría facilitar la materialización de una eventual operación corporativa en el futuro», añaden.

Su desplome ha arrastrado también al selectivo al terreno negativo, con una caída del 1% que lo ha dejado en 8.798 puntos. De poco ha servido el avance de valores turísticos como Meliá (+1,74%), o la subida de Repsol (1%) y Mapfre (+0,96%). El resto de bolsas europeas han seguido la misma tónica, con caídas que van desde el 1,27% en el Cac de París, hasta el -0,4% que se ha dejado el Dax de Fráncfort o el -0,8% del Ftse Mib de Milán.

En cuanto a la renta fija, los bonos soberanos siguen encajando los últimos mensajes de los bancos centrales y eso ha trasladado la tensión a las primas de riesgo. El indicador español se sitúa en torno a 86 puntos básicos, con el interés exigido al bono a diez años en el 1,04%, frente al 0,18% del bund alemán que se toma como referencia.

El barril de petróleo, por su parte, se mantiene en los niveles de la víspera. El Brent, de referencia en Europa, ronda los 91 dólares tras perder un 0,11%, mientras que el Texas se coloca en 89 dólares, tras subir un 0,06%.