Opinión | España no fue eliminada, fue fulminada

España llegó a la tanda de penaltis sin los deberes hechos en su encuentro contra Marruecos. Se la jugó a cara o cruz. Según Luis Enrique días antes del choque entre ambas selecciones, «los jugadores tenían que venir con 1.000 penaltis tirados. Para mí, no es una lotería». Pero no fue eliminada, fue fulminada. El acierto no llegó y a pesar de los intentos de esta selección, las maletas ya están hechas.

El seleccionador nacional comenzó con buen tino al llevar al éxito a los internacionales contra Costa Rica. La cuesta abajo se inició con el empate ante Alemania y el horror contra Japón, al perder 1-2 y estar casi eliminados durante unos eternos minutos. La hecatombe ha llegado contra Marruecos. Las directrices del técnico español no han conseguido llegar a los componentes de la Roja. Se comentará que pecan de juventud, pero Unai Simón, Busquets, Pau Torres, Marco Asensio, Dani Olmo y Carlos Soler son medalla de plata en los Juegos de Tokio y conocen de sobra lo que es un evento de grandes dimensiones. Ahora toca hacer balance. Lucho ha declarado que «en la próxima semana se decidirá mi futuro, aunque tengo más salidas que el metro».

Marruecos y España empataron sin goles al final de la primera parte, en su partido de octavos de final. Las selecciones lo jugaron como una auténtica final. La española dominaba la posesión del balón y la primera ocasión llegó con Ferran quien intentó el gol, pero estaba en fuera de juego. La batalla por los cuartos había comenzado, pero ni Marruecos ni España jugaban al mismo ritmo.

Los de Luis Enrique tuvieron mucha más posesión, con pases infinitos, pero muchos de ellos en posiciones retrasadas en el campo, que no daban jugada clara. La escasa velocidad cuando llegaban al área rival, deslucía las ocasiones de encauzar el juego. Mientras que los magrebíes jugaban muy rápido, los españoles aguantaban el balón.

La segunda parte comenzó con más brío, sin cambios y con la cabeza puesta en seguir al ataque. El planteamiento de ambos rivales no había cambiado, pero un Dani Olmo que ya quería el ansiado gol, generó una ocasión que fue despejada por los puños de Bono. En un intento de Luis Enrique de enderezar el partido, realizó un cambio donde Álvaro Morata y Carlos Soler entraban por Gavi y Marco Asensio.

Ni por esas. La selección marroquí no salía de su campo, buscaba hueco y se sucedían los pases. Era el momento de otro cambio. Ferran Torres salía y entraba Nico Williams. La explosión del delantero del Athletic junto con Morata, invadían la portería marroquí en sendas ocasiones erradas. El colegiado ampliaba cinco minutos el tiempo reglamentario. Pese a todos los pronósticos, España iba a la prórroga.

Los internacionales acusaban un desgaste brutal y, a pesar de ser mucho mejor que Marruecos, no lograban marcar. Morata tuvo una ocasión de gol que mantuvo al país en vilo. Se produjo después de dos cambios más introducidos por Luis Enrique: Dani Olmo por Ansu Fati y Alba por Balde. Unai entró en acción y también tuvo su oportunidad.

El gol no aparecía ni en la primera parte de la prórroga, mientras que las piernas de Unai Simón salvaban la portería española de un trallazo de Cheddira. España disponía de 15 minutos más para evitar los penaltis. Con una posesión del 75% durante todo el partido y cerca de 700 pases, la Roja se jugaba su pase a cuartos en los penaltis.

Las manos de Bono pararon los tiros de Sarabia, Soler, Sergio Busquets. Por su parte, Hakimi, Ziyech, Sabiri rompieron a un Unai Simón al encajar todos los goles. España finalizaba de esta manera su tercer Mundial consecutivo sin llegar a la final y Marruecos ganaba por primera vez en la historia su pase a cuartos.

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